Friday, August 1, 2014

Cuándo cae el día del niño en 2014


Este año el día del niño caerá el 10 de agosto, segundo domingo del mes. 

La fecha es ideal para agasajar a los más pequeños con regalos y paseos. También es una buena oportunidad para contar la historia del origen del día del niño y por qué es tan importante que conozcan sus derechos.
En el país se festeja el día del niño desde el año 1960 e históricamente era el primer domingo de agosto. En 2003 se trasladó al segundo domingo de agosto, debido a que la Cámara del Juguete pidió el cambio porque el primer domingo podía caer a comienzo de mes, cuando muchos padres no habían cobrado aún su sueldo.

En 1954, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), recomendó que todos los países establecieran el Día Universal de Niño, con la intención de motivar a través de este día "a la fraternidad y a la comprensión entre los niños del mundo entero", en la fecha que cada país estableciera.

Además de los tradicionales regalos y paseos, el día del niño es propicio para la promoción del bienestar y de los derechos de los niños del mundo.

5 hábitos emocionales que inflaman tu vientre

 
Son parte de nosotros, algunas de ellas las podemos experimentar de forma constante al extremo que difícilmente las distinguimos, pero el cuerpo si puede. 

Esto se debe a que algunas de ellas pueden influir de manera negativa en el peso en la perdida de éste. 

Tu estado de ánimo influye en lo que comes, en tus hábitos alimentarios y en tu tendencia a engordar”, así lo indica Reina García y Alejandro Lorente, autores de “Emodieta”.

¿Hábitos difíciles de controlar?

Muchos de estos hábitos emocionales afectan la producción de serotonina (la disminuyen). Esta hormona genera una sensación de “placer” o “felicidad”. El problema surge porque el organismo la reconoce como un carbohidrato, por eso al disminuir la producción manda la señal de que debe ser saciada la necesidad, esto a través del consumo de azucares, pastas y sodio”, así lo indica la nutrióloga Marybel Yáñez, en entrevista para Salud180.com.

Sin embargo, ¿cuáles son estos hábitos emocionales?, Yáñez te las comparte:

1. Estrés2. Depresión3. Ansiedad4. Ira o enojo5. Frustración

En el caso del estrés, la experta indica que se presentan dos tipos de cambios en el cuerpo: inflamación celular, retención líquida; en el caso de la última se experimenta una mayor hambre lo que induce a comer alimentos altos en sodio.

Para evitar que estos hábitos emocionales afecten tu figura  y autoestima Marybel Yáñez te da las siguientes recomendaciones:

1. Entiende tu cuerpo.
2. ¿Qué te motiva “realmente” a bajar de peso o estar a dieta?
3. Perdónate. “Puede que fallaste, pero lo intentaste no lo olvides”.

¡No pierdas la paciencia! Si estas a dieta, no te angusties, recuerda que ese peso no apareció ahí de la noche a la mañana. Fue un proceso, un exceso de calorías: 1 kilo  equivale a 7 mil calorías que se consumieron de más.

Tu salud está en tus manos. ¡Cuidarte!

Un paraíso para las bacterias en tu cocina

 
Un acto recurrente que muchos hacemos a diario es tomar nuestro paño o trapo de cocina y con él secamos entrepaños, vitrocerámica, fregadero o incluso vajilla y muebles. 

Es una rutina a la que no damos demasiada importancia y que, sin embargo, puede ser un riesgo tremendo para nuestra salud.
Los paños de cocina pueden contener la bacteria del E.coli, que puede ser mortal. (Fotolia)Un reciente informe del Global Hygiene Council inglés ha estudiado detenidamente en un laboratorio los paños de cocina de Sudáfrica, Reino Unido, los Emiratos Árabes Unidos, India y Estados Unidos. 

Todo con el objetivo de identificar qué tipo de bacterias y en qué nivel se encuentran en ellos. Los resultados han sido alarmantes: nueve de cada 10 paños de cocina están "fuertemente contaminados" y un 10% de todos los analizados mostraron un grado de limpieza "insatisfactorio".
Para que tengamos una idea, un 90% de los trapos están llenos de bacterias, mientras que en el caso de, por ejemplo, la palanca del escusado, ese porcentaje solo alcanza el 20%. Es decir, el baño gana a la cocina en limpieza, al menos en este apartado. Por cierto, de todos ellos, los que peor nota sacaron fueron los británicos.

Echando un vistazo a las cifras podemos incluso marearnos. Un 7% de los paños de cocina mostraron un billón de bacterias por metro cuadrado y, lo que es peor, en un 60% se encontró la bacteria E.coli, que causa molestias estomacales de todo tipo y que puede resultar incluso mortal.
Además, un 25% de los paños analizados presentaron una abundante presencia de pseudomonas, un organismo que se suele vincular a entornos de suciedad y de humedad. No es tan agresiva como la E.coli, pero sí que puede llegar a provocar infecciones menores en ojos y piel, así como enfermedades que pueden llegar a ser graves. 
Los panos de cocina un paraiso de lujo para las bacterias 

Es conveniente cambiar los paños cada dos meses.En realidad, evitar que las bacterias se apoderen de nuestra cocina solo exige una serie de rutinas:
Hay que limpiar con agua caliente los trapos, esponjas y estropajos después de cada uso y cada dos días no está de más darles una pasadita con detergente antibacteriano para acabar con las bacterias que puedan resistirse bajo el grifo.Además, hay que adoptar la sana costumbre de desecharlos cada cierto tiempo.

Establecer un periodo medio es difícil, porque depende del uso que se les de en cada casa, pero, en general, no deberíamos de mantenerlos durante más de dos meses. El olor y el aspecto también nos dan pistas sobre cuándo es conveniente jubilarlos. Para alargar su vida útil un poco más, hay que recordar que pueden (y deben) meterse en la lavadora a 60 grados para que salgan como nuevos.

Otra opción es utilizar esponjas antibacterianas para las tareas más "delicadas", como cuando tenemos que tocar carne cruda, ya sea roja o de pollo, o pescado.
En este caso es mejor no jugársela: nuestra salud nos los agradecerá.

¿Por qué engorda el estrés?

 
Ya habías escuchado que el estrés atentaba contra tus planes de adelgazar, pero ¿alguna vez te preguntaste por qué?

Una nueva investigación del Centro Médico Wexner de la Universidad Estatal de Ohio parece haber dado con la respuesta. Los científicos encontraron que si vives uno o más eventos estresantes durante el día, antes de comer alimentos ricos en grasas, tu metabolismo se desacelera. De este modo, por culpa del estrés, podrías engordar hasta 11 libras (5 kg) ¡en un año!


Una teoría novedosa

El estudio, que fue publicado recientemente en la revista científica Biological Psychiatry, postuló una mirada novedosa sobre el vínculo entre el estrés y la ganancia de peso.

“Sabíamos que el estrés y la depresión alteraban nuestras vidas psicológicamente, pero nadie se había enfocado realmente en el metabolismo”, destacó una de las autoras principales, Jan Kiecolt-Glaser, en el portal de noticias Fox News.

Los investigadores estudiaron a 58 mujeres de alrededor de 53 años. Las encuestaron sobre su nivel de estrés, les sirvieron una comida calórica y rica en grasas. Luego, los científicos midieron cuánto tiempo demoraban en quemar esas calorías y grasas. Para su sorpresa, las participantes que habían experimentado algún episodio de nerviosismo en las 24 horas previas a la comida habían quemado 104 calorías menos que las que estaban relajadas.

Además, las mujeres estresadas presentaban un nivel más elevado de insulina, que promueve el almacenamiento de las grasas, tal como recopila el sitio Healthfinder.gov, del Departamento de Salud y Servicios Sociales de EEUU.

“Sabemos que no siempre podemos evitar el estrés, pero lo que sí podemos hacer es prepararnos para cuando llegue y tener opciones de comidas saludables en nuestro refrigerador”, sugirió la coautora del trabajo, Martha Belury, en un comunicado de prensa difundido por Healthfinder.gov.

Otras razones por las que el estrés engorda

Melanie Greenberg, licenciada en psicología clínica, enumeró en la revista Psychology Today otros motivos por los que la ansiedad podría socavar tus mejores intenciones de adelgazar:

•Las hormonas. Cuando tu cerebro detecta una amenaza, segrega adrenalina y cortisol, entre otros químicos, para prepararse, luchar o huir. En el corto plazo, estas sustancias te quitan el apetito, ¡pero luego se cobrarán revancha y querrán reponerse del mal trago!

Piensa en nuestro antepasado de las cavernas: luchar o huir de los peligros del entorno le exigía mucha energía. Hoy, los estresores cambiaron pero nuestro cuerpo no y éste sigue reclamándonos grasa así como glucosa para recuperarse.

•La ansiedad y la alimentación “emocional”. Comer para relajarnos cuando estamos nerviosos es bastante común. Nos sentimos atraídos hacia las comidas engordantes por dos motivos: porque el cerebro está pidiéndonos grasas y azúcares, tal como vimos; y porque asociamos ciertas comidas a recuerdos de la infancia y buenos momentos a los que nos gustaría transportarnos.

•La falta de sueño. El estrés es una de las principales causas de insomnio, y dormir mal altera el funcionamiento de las hormonas leptina y grelina, que controlan el apetito, además de disparar el antojo de carbohidratos.

¿Crees que el estrés alguna vez te jugó o juega en contra a la hora de adelgazar? Recuerda consultar con tu médico antes de implementar cambios en tu alimentación.

Automasaje para renovar la energía

 
Si has experimentado una sesión de masaje, estarás de acuerdo conmigo en que la sensación que ésta produce, es mágica. 

Sin embargo, no es necesario asistir a un SPA para que nos consientan, tú misma puedes realizar un automasaje. 

Esta técnica, que por cierto es muy simple, busca lograr estimular la circulación y el funcionamiento del sistema linfático y nervioso a través de movimientos realizados por nuestras propias manos.
La práctica de un automasaje permitirá que desarrolles una sensibilidad especial para conocer y atender las distintas afecciones de tu cuerpo. En el mundo acelerado en el que vivimos, de vez en cuando es bueno hacer un alto para cargarnos de energía, y este método te permitirá frenar a tiempo cualquier situación de estrés y tensión que pudiera estar a punto de explotar, tanto en el ámbito laboral como en el familiar.

Aquí te explico algunos automasajes que puedes poner en práctica:

Nuca, frente y cabeza

•Nuca: recuéstate, toma tu nuca con ambas manos como si éstas fueran unas pinzas y masajea con la punta de los dedos. Puedes bajar hasta los hombros.
•Frente: coloca tus dedos en el centro de la frente, con la punta de los estos, comienza a bajar ejerciendo presión hasta llegar a las sienes. Debes terminar el masaje en el centro de la frente.
•Cabeza: utiliza las puntas de los dedos de tus dos manos como si fueran peines y deslízalas lentamente hasta la nuca, envuelve todo el cráneo; masajea y baja poco a poco.

Al realizar estos ejercicios, tu respiración debe ser lenta y profunda, trata de cerrar tus ojos y relajarte, pon tu mente en blanco.

Mandíbula y mentón

•Siéntate y cierra tus puños dejando los pulgares libres; apóyalos en los pómulos, y con pequeños movimientos circulares da masaje en las mejillas hasta que llegues a la zona de las orejas.
•Coloca las yemas de tus dedos en la boca y, haciendo presión con ellas, masajea hasta llegar a las orejas.

Hombros

•Coloca tu mano por encima del hombro tratando de alcanzar tu espalda. Inhala profunda y lentamente; al mismo tiempo que exhalas, desliza paulatinamente tu mano hacia el frente, llevando tu hombro hacia atrás.
•Pon la mano en tu hombro y, de manera lenta, realiza movimientos circulares hacia delante y hacia atrás.
•Repite ambos ejercicios con el brazo contrario.

Parte baja de la espalda

•De pie o sentada en una silla, mantén la espalda recta y los pies apoyados en el piso.
•Coloca tus manos bien abiertas a ambos lados de la columna vertebral, en la zona lumbar, con tus dedos haz un masaje de arriba abajo o en donde sientas dolor.
•Acuéstate en el suelo boca arriba y lleva las dos rodilla al pecho, sostenlas fuerte con tus brazos; aguanta unos segundos y regresa a la posición inicial.
Estos ejercicios te ayudarán a relajar la zona lumbar.

Piernas

Si tu trabajo implica estar mucho tiempo en una sola postura, esta es la opción / Foto: Thinkstock 
Si tu trabajo implica estar mucho tiempo en una sola postura, esta es la opción / Foto: Thinkstock
•Con las dos manos envuelve tu muslo (justo arriba de la rodilla) y realiza fricciones, subiendo hacia la cadera.
•Ahora cubre la rodilla con ambas manos y frota con las palmas de las mismas; después coloca una mano en la corva (parte trasera de la rodilla) y mansajea de forma circular mientras la otra mano está colocada en la rodilla.
•Finalmente, repite el primer movimiento pero partiendo del tobillo hacia la rodilla.
•Realiza los ejercicios con ambas piernas.

Manos y muñecas

•Toma cada dedo de la mano derecha, rodéalo desde la base y tira suavemente hacia fuera con la mano izquierda. Repite lo mismo con cada dedo y en ambas manos.

•Con el dedo pulgar, realiza masaje presionando un poco todos los tendones del dorso de tu mano.
•Acaricia la palma de tu mano con suaves movimientos, empezando por la punta de los dedos y terminando en las muñecas.
•Por último, aplica un poco de crema hidratante, acariciando tus manos suavemente.

Para que disfrutes de tu automasaje…

Lo más recomendable es que busques un tiempo para ti; ambienta el lugar con velas aromáticas o inciensos; también puedes poner una música relajante e incluso utilizar un aceite para masajes.
Al momento de darte el masaje, cierra los ojos, trata de visualizar un lugar lindo, que tu respiración sea controlada. Disfruta el tiempo contigo misma que con 20 minutos tendrás suficiente y aprende a consentirte.

Recuerda… ¡tú generas el cambio!