Monday, October 20, 2014

10 claves para llegar saludable a los 100 años



1 Buen carácter. Según un estudio de la Universidad de Boston, las personas que llegan a vivir 100 años comparten algunas características psicológicas: son extrovertidas, amables y no se enojan con facilidad. “El carácter tiene mucho que ver. La mayoría de los adultos mayores asume mejor las enfermedades si tienen un pensamiento positivo”, explica el geriatra Marcelo Blacutt.

2 Haz deporte. “Los mayores de 75 años que realizan ejercicio aeróbico tres veces a la semana tienen una protección ante las enfermedades cardiovasculares y el alzheimer”, sentencia el doctor Carlos García, geriatra de la Clínica Las Condes, en Chile.

3 Piensa en la jubilación. Tener una vejez asegurada desde el punto de vista económico es clave para lograr una buena calidad de vida. Los recursos son vitales para un buen acceso a la salud, recuerda Blacutt.

4 Tenga amigos. “La sociabilización es importante, ya que estimula las esferas cognitiva y afectiva. Así, mientras más se relacionan los adultos, más trabajará su memoria y razonamiento, lo que mejora su calidad de vida”, dice Blacutt. Además, la actividad social mejora el lenguaje: “Hay un estudio en monjas mayores de 90 años de EE.UU. que demuestra que las que entraron a la congregación con una mayor riqueza de lenguaje viven más y mejor que las que al ingreso tenían expresión de lenguaje menor”, afirma García. Por esto, mantener amistades es esencial.

5 No te estreses. Evitar las tensiones es clave para no sufrir ataques al corazón, así como otros males: “Un gran factor de riesgo para sufrir enfermedades del cerebro y cardiovasculares es el estrés”, afirma el doctor Blacutt.

6 Evite el tabaco. Según un artículo del Journal of the American Geriatrics Society, la mayoría de los centenarios eluden las enfermedades que suelen causar la muerte al resto de la población, como infartos al miocardio. No fumar sería una de las causas.

7 Mente activa. La estimulación cognitiva es imprescindible. Realiza 30 minutos de lectura concentrada, y luego, ser interrogado sobre lo leído, recomienda el doctor García. También sirve hablar sobre la trama y los personajes de las telenovelas.

8 Come sano. “La dieta mediterránea ayuda a la longevidad. Hay estudios que demuestran que los que consumen aceite de oliva, viven más que los que no”, señala García. Y agrega: “El vino tinto, con moderación, tiene un efecto antioxidante”.

9 Sé feliz. Una investigación holandesa descubrió que las personas viven entre 7,5 y 10 años más si tienen una vida feliz. Para ello deben estar a gusto con ellos mismos y con su entorno.

10 Carga genética. En una encuesta a centenarios realizada en España se constató que quienes habían llegado a los 100 años tenían familiares longevos, lo que indicaría que el componente genético es primordial. García lo confirma: “El 30% del peso total de la longevidad está dado por el ambiente genético. Quienes tienen un hermano centenario tienen 17 veces más posibilidades de llegar a los 100″.

Fuente: GDA/El Mercurio 
Fotografía de apertura: imujer.com

Remedios caseros para espantar mosquitos



Las temporadas de lluvia, el agua estancada, la basura y la contaminación propician la llegada de los mosquitos y zancudos. 

Evitar la proliferación de estos animales es necesario para prevenir enfermedades como el dengue y la chikungunya y asegurar la salud de todos los integrantes del hogar. Existen múltiples soluciones para repeler a estos enemigos voladores, por eso en esta entrada de Eme de Mujer te decimos algunos remedios caseros para espantar mosquitos.

Remedios caseros para espantar mosquitos

  • Con incienso 
Un remedio casero para espantar mosquitos es el incienso de limón o lavanda. Los mosquitos no soportan estos aromas, por lo que evitarán estar en cualquier ambiente que esté impregnado de ellos. Si no te gusta el incienso puedes optar por velas aromáticas.
  • Con plantas
Tener plantas aromáticas  como la albahaca y el eucalipto espantará a los mosquitos de tu casa. Con estos olores sucede o mismo que con el incienso de limón y lavanda. Coloca las plantas en puntos estratégicos como ventanas y entrada de la casa.
  • Con vinagre
El vinagre es un excelente remedio casero para espantar mosquitos pues con su aroma es capaz de atraer a estos animales voladores y desaparecerlos para siempre. El truco consiste en colocar un vaso con vinagre y abrirle algunos agujeros para que desprenda el aroma. Los mosquitos se acercarán, beberán un poco de vinagre y quedarán flotando. Deshazte del vaso cuando el vinagre pierda su olor o ya tengas suficientes mosquitos “capturados”.
  • Con refresco
Uno es los mejores remedios caseros para espantar mosquitos es con refresco. Al igual que con el vinagre debes colocar un vaso con refresco en una zona estratégica y abrirle algunos agujeros. Agrega un poco de desinfectante y siéntate a esperar como los mosquitos caen en la trampa.
  • Con limón 
Coloca en varios puntos de la casa medio limón con clavos de olor, ambos aromas son muy potentes a la hora de espantar mosquitos, así que éstos no se acercarán a tus ventana.
  • Prevención
Los mosquitos buscan cualquier alimento en descomposición y son los primero visitantes del agua estancada. Mantener tu casa limpia y evitar la acumulación de desperdicios en el fregadero y la basura es lo primero que debes hacer para espantar mosquitos.

remedios caseros para espantar mosquitos
Imagen: Recetaparados.blogspot.com

Además de prevenir la presencia de zancudos y mosquitos en el hogar, también es necesario prepararnos para evitar las picaduras de estos animales y, afortunadamente existen muchas maneras.
  • Con repelente
Una buena idea es hacer tu propio remedio casero para espantar mosquitos y proteger tu cuerpo de las picaduras de mosquitos. Utiliza una base de aceite, puede ser de almendras, y agrega una sustancia cuya aroma espante zancudos. Puede ser unas gotas de aceite de lavanda o el agua resultante de hervir eucalipto.
  • Con repelente comercial
Aunque el aroma de estos productos es tan desagradable para mosquitos como humanos, representa una solución eficaz que sí funciona para evitar las picaduras de mosquitos. Un repelente puede protegerte de picaduras por lo menos 5 horas, siempre y cuando no hayas sudado. Luego deberás aplicar el producto de nuevo.
  • Aceite de eucalipto y limón 
Es considerado el mejor repelente para espantar mosquitos. Prepáralo con una base de aceite natural, más el agua resultante de hervir ramas de eucalipto y el jugo de un limón. Deja reposar durante un día y luego aplica en tu cuerpo, verás que es un excelente remedio para espantar mosquitos.

Fuente:  http://www.emedemujer.com/bienestar/salud/remedios-caseros-para-espantar-mosquitos/

Alimentos buenos para los ojos

 
Se dice que los ojos son la ventana del alma y que a través de ellos se puede apreciar la pureza del espíritu de una persona. 

Además es uno de los sentidos que la mayoría considera imprescindible para vivir. Sin embargo, siempre nos preocupamos por el corazón, los huesos o los pulmones y nos olvidamos de nuestra salud visual.

Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo hay aproximadamente 285 millones de personas con discapacidad visual, de las cuales 39 millones son ciegas y 246 millones presentan baja visión.

Sin embargo, esta misma organización aclara que el 80% del total mundial de casos de discapacidad visual se puede evitar o curar.

Sólo tenemos un par de ojos, así que debemos cuidarlos para mantenerlos en el mejor estado posible. Si no lo sabías, los alimentos que consumes pueden ayudarte a conseguir unos ojos sanos.

Verduras verdes. Las verduras de hoja verde, como espinaca, acelga, lechuga, entre otras son excelentes para evitar enfermedades en la vista como la degeneración macular, la cual causa daño paulatino a la retina y puede generar en una pérdida gradual de la vista. Este tipo de verduras contienen luteína y zeaxantina, dos nutrientes que son antioxidantes y contribuyen a prevenir el daño celular y que además están presentes como pigmentos en la parte de atrás de los ojos, según explica el doctor Guillermo Rocha, un oftalmólogo y director del GRMC Vision Centre, en Brandon, Manitoba.

Verduras verdes
Frutas y verduras color naranja. Los alimentos adquieren este color debido a la presencia de beta caroteno, un conductor de vitamina A. Consumir naranja, zanahoria o auyama ayuda a mantener los vasos sanguíneos oculares sanos y reduce el riesgo de cataratas, además de ayudar a los ojos a ajustarse a los bajos niveles de luz en la noche.
También presencia de vitamina C en frutas como la naranja, disminuye en un 19% la pérdida de la agudeza visual, según indica la Asociación Americana de Optometría.

Naranja
Grasa de pescado. El omega 3 presente en la grasa de pescados como el salmón, el atún o la sardina tiene una gran cantidad de beneficios para la salud, incluyendo el bienestar de tus ojos. En el 2009, el Instituto Nacional del Ojo en Estados Unidos, llevó a cabo una investigación en la que encontraron que el omega 3 ayuda a los adultos a proteger sus ojos tanto de la generación macular asociada a la vejez, como del síndrome del ojo seco.
Pescado
Germen de trigo. Es una buena fuente de vitamina E, la cual, según explica Sarah Coulson, dietista del Pivot Sport Medicine and Orthopaedics, protege a las células del cuerpo de la oxidación, causantes de deterioro y enfermedades. El germen de trigo puedes incorporarlo fácilmente a tus comidas, agregándolo a tu cereal, yogur y ensaladas. Si no eres tolerante al trigo, otra buena manera de consumir vitamina E, es ingiriendo almendras, semillas de girasol, avellanas o maní.

Germen de trigo
Granos. Caraotas, lentejas, garbanzos, entre otras legumbres, son excelente fuente de zinc, el cual ayuda a liberar la vitamina A del hígado para que pueda ser utilizada en el tejido ocular. La carencia de zinc puede provocar deterioro de la macula, en el centro de la retina y comprometer tu visión.

Granos
Huevos. Es un alimento con una gran cantidad de propiedades que además puedes incorporar a muchísimas preparaciones de una manera práctica y fácil. Tiene un alto contenido de zinc, ácidos grasos como omega 3 y luteína. A pesar de no contener tantos carotenoides como los vegetales verdes, el cuerpo asimila los nutrientes de este alimento de forma más rápida.

Huevos
Fuente: Revista Selecciones

Sunday, October 19, 2014

¿Podemos ser más inteligentes?

 
Como todas las preguntas con el poder de obsesionarnos, “¿podemos ser más inteligentes?” es en sí misma ambigua (¿individuos más inteligentes? ¿organizaciones? ¿qué quiere decir exactamente ser más inteligente?), pero la siento clara y urgente. Parafraseando a Wittgenstein, los límites de nuestra mente son los límites de nuestro mundo.

 y hay un sentido muy definido en el que ser significativamente más inteligente aumentaría la riqueza de nuestros mundos subjetivos de una manera que no reemplaza pero tampoco puede ser reemplazada por riqueza o conocimiento.

Esto no quiere decir que la inteligencia carezca de ventajas prácticas. Siendo todo lo demás equivalente, por supuesto, la inteligencia es útil para cualquier persona, tal vez más cuanto más compleja tecnológicamente se vuelve nuestra sociedad. Y como especie nos enfrentamos a problemas que parecen empujar los límites de nuestro cerebro, incluso vinculados a través de redes de investigación científica y aumentados con nuestras mejores computadoras. 

La construcción de mejores fuentes de energía, entender el envejecimiento y las enfermedades crónicas, la reconstrucción y administración de sistemas biológicos y climáticos, incluso la comprensión de nuestras propias mentes — estas son todas cuestiones que mejorarían nuestras vidas inconmensurablemente, o cuya falta de solución puede llevar al fin de nuestra civilización. En todas estamos logrando progresos, pero con la siempre presente conciencia de que estamos trabajando en los límites de nuestras capacidades intelectuales colectivas. 

¿Cuánto más rápido y mejor podríamos resolver estos problemas con capacidades individuales o colectivas aumentadas?

Pero esta es la justificación económica, y hasta cierto punto la justificación moral (¿tenemos el derecho de no hacer lo necesario para ser capaces de entender y solucionar problemas de los que dependen el bienestar sino la supervivencia de miles de millones de personas durante los próximos siglos?). La justificación personal es más primaria: la emoción del descubrimiento, no de un hecho nuevo, sino de todo un mundo nuevo.

¿Podemos ser más inteligentes? ¿No como una posibilidad abstracta, sino como un reto a nuestras capacidades tecnológicas contemporáneas?

A nivel individual, creo que todavía no tenemos la necesaria comprensión de la biología y cognición humanas. Los nootrópicos conocidos  (“píldoras de inteligencia”) así como la aplicación localizada transcraneal de corrientes eléctricas y campos magnéticos tienen efectos mensurables pero leves — en muchos aspectos todavía no hemos mejorado a la cafeína y la nicotina —, no tenemos más que hipótesis vagas de los detalles cómo el cerebro codifica y elabora pensamientos, y aunque usamos rutinariamente software que nos permiten hacer cosas que antes eran imposibles, más allá de la capacidad de procesar datos masivos en bruto, nuestro rendimiento global sigue siendo (en este contexto) deprimentemente humano.

Para los grupos la situación es diferente. Las matemáticas de la toma de decisiones y el procesamiento de información son enormemente poderosas, y su integración en el funcionamiento interno de un grupo a través de procesos y software es más factible que su integración en el funcionamiento interno de una mente individual.

Y sin embargo prácticamente ningún grupo llega al nivel de capacidades cognitivas colectivas de una comunidad científica (una tecnología de pensamiento colectivo que conocemos desde hace siglos), y mucho menos a los niveles que sabemos posibles. Incluso organizaciones dedicadas explícitamente al análisis y procesamiento de información, como las agencias de inteligencia, cometen errores colectivos enormes con altísima frecuencia.

Afirmamos que vivimos en una “Economía del Conocimiento”, pero en la práctica invertimos muy poco en hacer a nuestros individuos y grupos más inteligentes, e invertimos aún menos en investigar mejores maneras de hacerlo. La poca investigación en formas de aumentar la inteligencia individual, creo, refleja el hecho de que nuestras instituciones y reglas médicas y científicas fueron codificadas en una época en la que, simplificando, la mortalidad infantil y las enfermedades infecciosas eran amenazas al funcionamiento social en su conjunto, mientras que la vejez y niveles de inteligencia “naturales” no lo eran. En ese sentido, podemos hablar (y más que agradecidamente) de un éxito bastante general en esas áreas, pero ahora enfrentamos nuevos problemas, para los que esta medicina (no como corpus científico sino como grupo de instituciones) no es la adecuada.

A nivel de la inteligencia grupal la razón puede ser todavía más simple: un grupo colectiva y operativamente más inteligente que sus individuos es un grupo en el que los beneficios de una posición de poder están severamente limitados. Puede ser más eficiente en su conjunto, y proveer mayores beneficios a sus miembros o incluso a la sociedad de la que es parte, pero la lógica personal de cualquier individuo en posición de poder es la de mantener cualquier nivel de discrecionalidad que tenga.
Es un pensamiento inquietante, pero no carece de esperanza. Podríamos estar haciendo (más) cosas extraordinarias, y tenemos las herramientas para hacerlo — sólo tenemos que decidirlo.

Marcelo Rinesi.

COMO SALIR DE MOMENTOS DE ANGUSTIA

 

Cuando tengas una preocupación, una angustia o te encuentres ansioso e inquieto, triste o con tendencia a la desesperación y a la depresión, puedes hacer este ejercicio, que te ayudará a  tranquilizarte, a encontrar soluciones y paz interior. Prepárate como para meditar. 

Pies descalzos, luz tenue, silencio, algo de incienso u otro aroma suave, música para relajación o meditación. Relájate y concéntrate en tu respiración. 

Visualiza  luz naranja  partiendo desde tu corazón y rodeándote. Coloca tus manos sobre tu corazón y con las palmas hacia arriba.

 Respira suave y calmadamente, repite mental y suavemente:  PAZ...PAZ...PAZ...  Repítelo muchas veces, tantas como tú quieras, siempre en múltiplos de tres y visualizando la luz naranja brillante a tu alrededor y desde tu corazón. Respira profundamente, al soltar el aire, deja que con él salgan tus preocupaciones o enojos y vayan a fundirse en la luz que te rodea, observa como se disuelven al entrar en contacto con ella. 

Ahora inhala, siente como la luz entra profundamente en ti, reemplazando las cargas negativas de que te has desprendido. Repítelo varias veces. Cuando ya te sientas en calma y en paz, retoma tu nivel de conciencia.