Wednesday, October 19, 2011

Las células cancerosas tienen "guardianes"



Tumor de seno
Los tumores tienen con qué defenderse.

Las células cancerosas poseen un sofisticado mecanismo de defensa contra los medicamentos que deben eliminar los tumores.

Un estudio sobre el tema publicado en el Boletín Europeo de Cáncer explica que dichas células cuentan con unas moléculas "guardianas" -P-glicoproteína- que se encargan de expulsar los medicamentos utilizados en la quimioterapia.
Los investigadores lograron "noquear" a los guardias de seguridad y lograr el paso de las medicinas.
Para ello elaboraron un medicamento, llamado XR9576, el cual fue aplicado a un grupo de células cancerosas antes de aplicarles quimioterapia y redujo su capacidad de defensa.
De todas formas queda mucho por hacer todavía ya que resta saber si el medicamento será efectivo contra todo un tumor, que es algo muy difícil de vencer.
Otra defensa
Un estudio publicado en la revista Nature reveló que las células cancerosas son capaces también de bloquear vasos sanguíneos para detener el ingreso de las drogas a los tumores.
Aparentemente producen el efecto similar al producido cuando se coloca un pie sobre una manga para cortar el flujo de agua.
"Las células cancerosas aplican presión sobre los vasos locales, lo que dificulta el paso de los medicamentos contra el cáncer", explicó la doctora Julie Sharp, del instituto de Investigación sobre el Cáncer en el Reino Unido.
Ambos estudios son considerados un paso importante para estudiar posibilidades de vencer las defensas de los tumores y eliminarlos.


MES DE LA PREVENCION DEL CANCER DE SENO 







Células de biocombustible, la electricidad que sale del cuerpo

Las células de biocombustible
Las células de biocombustible usan glucosa y oxígeno del cuerpo para generar energía.

Enchufar los dispositivos electrónicos a tomacorrientes en la pared, cargarlos con pilas o quizás con paneles solares, no tiene nada de extraño. Esas son las formas cómo usualmente obtenemos energía para nuestros aparatos. ¿Pero se imagina que los pueda enchufar en su cuerpo?
Podría sonar demasiado rebuscado, pero bajo a los piés de los Alpes, el doctor Serge Cosnier y su equipo en la Universidad Joseph Fourier de Grenoble, en el sur de Francia, han construido un dispositivo que lo haría posible.
El aparato, que es llamado célula de biocombustible o célula de combustible biológico, utiliza la glucosa y el oxígeno de las concentraciones que se almacenan en el cuerpo para generar electricidad.
Se trata del primer equipo de científicos en el mundo que demuestran que su dispositivo funciona tras ser implantado en un animal vivo.
Si todo marcha como está planeado, las células de biocombustibles podrían ser usadas para alimentar con energía a una amplia gama de implantes médicos, desde sensores y dispositivos para suministrar medicamentos internamente hasta órganos artificiales.
Todo lo que necesitas para activarlos es comer una barra dulce o una bebida gaseosa.

Revolución

Las células de biocombustibles podrían iniciar una revolución en el mundo de los órganos artificiales y las prótesis, lo cual podría transformar las vidas de decenas de miles de personas cada año.
Una nueva gama de órganos artificiales, impulsada por electricidad, está en pleno desarrollo, incluyendo corazones, riñones y esfínteres urinarios.
También ha comenzado el desarrollo de miembros artificiales como manos, dedos e incluso ojos. Pero todos tienen un talón de Aquiles: necesitan de electricidad para 
funcionar.


Una batería consume la energía que tiene almacenada y cuando se acaba, se acaba. Una célula de biocombustible, en teoría, puede funcionar sin límites porque consume sustancias que provienen de los fluidos fisiológicos y son constantemente repuestos"
Serge Cosnier, Universidad Joseph Fourier de Grenoble

Las pilas son lo suficientemente buenas para algunos implantes que no requieren mucha energía, pero se agotan muy rápido.
Incluso dispositivos que no usan mucha electricidad, como los marcapasos, tienen una vida útil limitada debido a que dependen de las baterías.
Usualmente, es necesario que dichas baterías se remplacen después de cinco años de su implantación.
Un estudio en Estados Unidos determinó que uno de cada cinco personas de 70 años, que tienen implantado un marcapasos, sobrevivió por otros 20 años.
Eso significa que ese grupo de adultos mayores necesitó, tras el primer implante, alrededor de tres operaciones adicionales, sólo para poder remplazar la batería.
Cada operación está acompañada de los riesgos de cualquier intervención quirúrgica. Algo que si cualquiera persona puede evitar, lo haría.
Órganos artificiales como riñones, ojos o brazos, requerirían tal nivel de energía que sería necesario una recarga en cuestión de semanas para mantenerlos funcionando.
No sería práctico usar pilas en esos dispositivos.
Es así como las células biocombustibles se convierten en una esperanza.
El doctor Cosnier y su equipo son uno de los grupos de investigadores en todo el mundo que desarrollan la tecnología para reducir las limitaciones inherentes.

Fluidos corporales


Una moneda y un nanotubo de electrodos
Aquí vemos el tamaño de un nanotubo de electrodos.
Las células de biocombustibles son increíblemente simples. Están hechas de dos electrodos especiales, uno tiene la propiedad de remover los electrones de la glucosa y, el otro, tiene la habilidad de donar electrones a las moléculas de oxígeno e hidrogeno, produciendo agua.
Los electrodos se unen en una solución que contiene glucosa y oxígeno.
Un electrodo empezará a extraer electrones de la glucosa y el otro comenzará a vaciar electrones en el oxígeno.
Se conectan los electrodos a un circuito y se produce un flujo neto de electrones, lo que resulta en una corriente eléctrica.
La glucosa y el oxígeno están disponibles en el cuerpo humano. Por eso, hipotéticamente hablando, una célula de biocombustible podría mantenerse trabajando indefinidamente.
"Una batería consume la energía que tiene almacenada y cuando se acaba, se acaba. Una célula de biocombustibles, en teoría, puede funcionar sin límites porque consume sustancias que provienen de los fluidos fisiológicos y son constantemente repuestos", indicó Cosnier.
La idea de células que reciben energía de la glucosa y del oxígeno presentes en fluidos fisiológicos fue planteada por primera vez en la década de los años setenta, pero se quedó en el camino porque la cantidad de energía que los prototipos iniciales produjeron era demasiado poca para usos prácticos.
Sin embargo, en 2002, los avances en la biotecnología impulsados por Itamar Willner, un investigador en la Universidad Hebrea en Jerusalén, le dio un nuevo vistazo a la teoría.
En una investigación publicada en la prestigiosa revista, Science, Willner señaló que gracias a los avances en la biotecnología, llegaría el día en que dispositivos como miembros y órganos artificiales serían impulsado por células de combustible biológico que crean electricidad a partir de fluidos corporales.
"Desde entonces, las células biocombustibles han tenido una gran atención", dijo la doctora Eileen Yu, investigadora en la Universidad de Newcastle, que forma parte del proyecto para desarrollar dichos dispositivos.

Nanotecnología

La clave de los recientes avances ha sido en parte a que hemos profundizado nuestro conocimiento sobre moléculas biológicas conocidas como enzimas.
Las enzimas son moléculas de origen natural que impulsan reacciones químicas.

Los investigadores que estudian la células de combustible biológico descubrieron que una enzima en particular conocida como glucosa oxidasa es extremadamente buena para remover electrones de la glucosa. "Es muy eficiente para generar electrones", señaló Willner.
Célula al momento de ser envuelta
Las células son envueltas en una malla para evitar que el cuerpo las rechace.
Impulsados por nuevos desarrollos en lo que respecta a la manipulación de enzimas y al crecimiento en la disponibilidad de nanotubos de carbono (que son conductores altamente eficientes), muchos grupos de investigadores en el mundo han desarrollado células de combustible biológico capaces de producir electricidad.
En 2010, el doctor Cosnier y su equipo probaron una célula de biocombustible en una rata por 40 días y reportaron que funcionó a la perfección.
Se produjo una corriente eléctrica estable sin efectos secundarios en el comportamiento del animal.
Su sistema es sorprendentemente sencillo. Los electrodos se hacen comprimiendo una pasta de nanotubos de carbón mezclados con glucosa de oxidasa para un electrodo, y glucosa y polifenol oxidasa para el otro.
Los electrodos cuentan con un alambre de platino que se encarga de portar el circuito.
Los electrodos se envuelven en un material especial para prevenir que cualquier nanotubo o enzima se escape a otras partes del cuerpo.
Finalmente, todo el paquete se envuelve en una malla que protege a los electrodos del sistema inmunológico del cuerpo, mientras permite el flujo libre de glucosa y oxígeno hacia los electrodos. Todo el paquete se implanta en la rata.
"Es un paso importante para demostrar que los aspectos básicos de la investigación se pueden traducir en un dispositivo práctico", indicó Willner. "Demuestra la viabilidad de hacer paquetes que se pueden implantar".

Optmismo

El implante en la rata fue una prueba positiva del concepto, indicó Cosnier. "Las ratas son tan pequeñas que la producción de energía es insuficiente para impulsar un dispositivo convencional".
El científico planea implantar la célula en una vaca.
"Hay más espacio. Por eso, una célula más grande puede ser implantada, lo cual significaría mayor generación de energía".
Basado en el actual ritmo de progreso, confío en que en la próxima década habrá desarrollos emocionantes"
Itamar Willner, Universidad Hebrea de Jerusalén
Todavía hay un largo camino por recorrer.
"Basado en el actual ritmo de progreso, confío en que en la próxima década habrá desarrollos emocionantes", dijo Willner.
De acuerdo con Cosnier, hay mucho que mejorar aún.
"Hoy en día, estamos generando suficiente energía para alimentar un esfínter urinario o un marcapasos. Estamos trabajando en un sistema que pueda producir 50 veces la cantidad de energía. De esa manera seremos capaces de suministrar dispositivos más exigentes", indicó el experto

Descifran el ADN completo de la que fue la mujer más vieja del mundo



Secuencia de ADN
La mujer tenía unos cambios inusuales en su mapa genético.



La anciana, que era la más vieja del mundo en el momento de su muerte, poseía la mente de alguien décadas más joven y ningún signo de demencia.

Nuevas investigaciones podrían dar pistas sobre el por qué algunas personas nacen con genes para una larga vida, explicó un científico británico.
El estudio, presentado en una conferencia científica en Canadá, sugiere que tenía genes que la protegían de la demencia.
Hace más de diez años que se descifró el primer mapa genético humano. Desde entonces, se ha estudiado la secuencia completa de algunos cientos de personas, gracias a que la tecnología para hacerlo es mejor y más barata.
La mujer, cuya identidad se ha mantenido en secreto, sólo es conocida como W115 y es la persona con más edad de la que se ha estudiado su ADN.
La anciana donó su cuerpo a la ciencia, lo que le permitió a los doctores examinar su cerebro y otros órganos, así como todo su código genético.
El doctor Henne Holstege, del Departamento de Genética Clínica del Centro Médico Universitario VU en Amsterdam, explicó que la mujer tenía algunos cambios raros genéticos en su ADN.
Todavía no está claro qué papel jugaron estos cambios, pero pareciera que había algo en sus genes que la protegía contra la demencia y otras enfermedades.
"Sabemos que ella era especial, sabemos que su cerebro no tenía ninguna señal de Alzheimer", le dijo a la BBC Holstege. "Debe haber algo en su cuerpo que la protegía de la demencia".
"Creemos que hay genes que pueden asegurar una larga vida y proteger contra el Alzheimer".

Pocas esperanzas

W115 fue un bebé prematuro y no se esperaba que sobreviviera. Pero vivió una larga y sana vida. Sólo se recluyó en un centro de cuidado a la edad de 105 años.
Eventualmente murió de un tumor estomacal, tras ser tratada contra el cáncer de mama a los 100 años.
Un test sobre sus habilidades mentales a la edad de 113 mostró que tenía el desempeño de una mujer de entre 60 y 75 años.
Más tarde, en un examen post mortem, los doctores no encontraron evidencias de demencia o problemas cardiovasculares.
Ahora su mapa genético está disponible para otros investigadores.
El trabajo, que todavía no ha sido publicado, fue presentado en el encuentro anual de la Sociedad Americana de Genética Humana, realizado en Montreal, Canadá.
Jefrey Barret, del Centro Sanger en Cambridge, Inglaterra, le dijo a la BBC que este estudio es un "importante punto de partida para entender cómo las variaciones en el ADN se relacionan con el proceso de tener una vida larga y sana".
"Pero para verdaderamente entender la subyacente biología de una larga vida, necesitamos mirar el mapa genético de cientos o miles de personas", agregó.
Sabemos que ella es especial, que su cerebro no tenía ninguna señal de Alzheimer (...) Creemos que hay genes que pueden asegurar una larga vida y proteger contra el Alzheimer"
Henne Holstege, experto

Crece la amenaza del cáncer

MES DE LA PREVENCION DEL CANCER DE SENO 



Aparato de diagnóstico
Los tratamientos contra el cáncer progresan constantemente.

Para 2020 habrá anualmente 15 millones de nuevos casos de cáncer y 10 millones de muertes en todo el mundo, según un informe publicado por la revista médica Lancet Oncology.

Las proyecciones, hechas a partir de los últimos datos de que se dispone, muestran claramente cómo el cáncer golpeará a la población mundial que envejece
Dr. Maxwell Parkin
Estadísticas recientemente difundidas muestran que el año pasado se registraron 10.1 millones de nuevos enfermos, 6,2 millones de fallecimientos y 22 millones de personas que conviven con el cáncer tras conocer el diagnóstico en los últimos cinco años.
Los especialistas creen que esas cifras aumentarán significativamente en las próximas dos décadas, debido a que la población mundial seguirá creciendo, al igual que su edad promedio. Las personas mayores tienen más riesgo de contraer cáncer.



Y es más probable que, para 2020, el 60% de los nuevos casos de la afección se halle en países en vías de desarrollo.
El año pasado, los tipos de cáncer más comunes en el planeta fueron:
  • Pulmón: 1,2 millón
  • Mama: 1,05 millón
  • Colorectal: 945.000
  • Estómago: 876.000
  • Hígado: 564.000
  • Cervical: 471.000
    El cáncer de pulmón fue, además, la principal causa de muerte, al ser responsable del 17,8% de los fallecimientos. Lo siguieron el de estómago (10,4%) y el de hígado (8,8%).
    Por otra parte, la distribución de los nuevos casos por sexo fue de 5,3 millones entre los hombres y 4,7 millones entre las mujeres.
    Cerca de la mitad (46%) afectó a personas de 65 años o más.
    Diversidad de costumbres
    Sin embargo, la incidencia de los diferentes tipos de cáncer varió considerablemente entre las diferentes poblaciones.
    El doctor Maxwell Parkin, de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer de Lyon, Francia, dice que ello se debe a que el estilo de vida y los factores ambientales juegan un papel importante en la determinación de quién sufrirá la enfermedad.
    Agregó que este hecho indicaría que los programas de educación para la salud pueden tener una influencia considerable en la prevención.
    "Las proyecciones, hechas a partir de los últimos datos de que se dispone, muestran claramente cómo el cáncer golpeará a la población mundial que envejece", advirtió Parkin.
    Y completó: "Se trata de un llamado de atención sobre la necesidad de aplicar medidas preventivas eficaces y mejorar la efectividad de los tratamientos".


    MES DE LA PREVENCION DEL CANCER DE SENO

  • Tuesday, October 18, 2011

    Hallan más claves de la herencia del cáncer de mama

    Científicos británicos identificaron las claves genéticas de por qué algunas mujeres tienen un historial familiar de cáncer de mama.
    Tumor de mama
    Los científicos han identificado 18 variantes genéticas comunes asociadas al cáncer de mama.
    Los investigadores de la Universidad de Cambridge, Inglaterra, descubrieron cinco errores en el genoma que aumentan en hasta 16% las probabilidades de que se desarrolle la enfermedad.
    Con este hallazgo ya suman 18 las variaciones genéticas comunes vinculadas con un aumento en el riesgo de cáncer de mama.
    La investigación, publicada en la revistaNature Genetics, podría conducir a análisis y tratamientos más personalizados para las mujeres que tienen este riesgo.
    El cáncer de mama es uno de los tipos de cáncer más comunes entre las mujeres y se cree que uno de cada 20 casos se debe a fallas heredadas en determinados genes.
    Todavía se desconocen las causas precisas que provocan la enfermedad. Sin embargo, se piensa que, además de los factores genéticos, los relacionados con el ambiente y el estilo de vida juegan un papel en el trastorno.
    En la nueva investigación, la mayor llevada a cabo hasta la fecha sobre el vínculo genético de la enfermedad, los científicos analizaron el código genético de 4.000 pacientes británicas con un historial familiar de cáncer de mama.
    Posteriormente, estudiaron el ADN de otras 24.000 mujeres con y sin la afección.
    Descubrieron cinco errores en el genoma humano vinculados a la herencia del cáncer de mama.
    Otras 13 variantes ya habían sido identificadas anteriormente. Y los científicos saben también que hay dos genes de alto riesgo (llamados BRCA1 y BRCA2), que por lo general son defectuosos en las pacientes con la enfermedad.

    Perfil genético

    Aunque no hay nada que podamos hacer contra los genes que heredamos, sí podemos reducir el riesgo de la enfermedad manteniendo un peso corporal sano, limitando el consumo de alcohol y ejercitándonos regularmente
    Dr. Caroline Hacker
    El profesor Douglas Easton, quien dirigió el estudio, le dijo a la BBC: "Estamos seguros de que estas variantes genéticas están asociadas al riesgo del cáncer de mama".
    "Este hallazgo no nos da un panorama completo, pero contribuirá eventualmente a la obtención de un perfil genético del riesgo".
    "También contribuye a nuestro entendimiento de por qué se desarrolla la enfermedad y conducirá una mejor comprensión de la biología del trastorno", agrega.
    Actualmente, en muchos países ya se ofrecen pruebas tempranas para detectar indicios de tumores en las mujeres con un claro historial familiar de cáncer de mama.
    Si una mujer tiene una pariente cercana que desarrolló la afección, se la somete a estos análisis.
    Sin embargo, todavía no se analizan los 18 cambios genéticos vinculados al trastorno. Los científicos aún ignoran cuáles son los genes responsables de estos cambios, pero se cree que causan cerca de 8% de los casos heredados.

    Pruebas de detección

    Célula cancerosa de mama
    Los factores genéticos, ambientales y de estilo de vida juegan un papel en el desarrollo de la enfermedad.
    La doctora Caroline Hacker, de la organización británica Breakthrough Breast Cancer, afirma que el hallazgo "podría conducir a nuevas pruebas genéticas que ayuden a identificar a las mujeres que tienen mayor riesgo de la enfermedad debido a fallas heredadas en sus genes".
    "El cáncer de mama hereditario es raro. Sólo uno de cada 20 casos se debe a errores genéticos heredados", añade.
    "Aunque no hay nada que podamos hacer contra los genes que heredamos, sí podemos reducir el riesgo de la enfermedad manteniendo un peso corporal sano, limitando el consumo de alcohol y ejercitándonos regularmente", dice Hacker.
    Por su parte, la doctora Helen George, jefa de información de Cancer Research UK, la institución del Reino Unido que financió el estudio, afirma que "esta investigación nos acerca al desarrollo de una prueba genética efectiva para detectar el trastorno".
    "Una prueba así podría ayudar a los médicos a identificar a las mujeres que tienen un mayor riesgo de cáncer de mama, para que puedan tomar decisiones informadas sobre la mejor forma de reducir las posibilidades de desarrollar la enfermedad".

    MES DE LA PREVENCION DEL CANCER DE SENO