Friday, June 27, 2014

La linaza: un ingrediente pequeño pero poderoso



Veces, agregar o reemplazar un ingrediente por otro en nuestras comidas es suficiente para volverlas más nutritivas y saludables. 

¿Has oído hablar del lino o la linaza? Descubre más detalles sobre los poderes de esta semilla, fácil de incorporar a tus platillos, y también los casos en que debes evitarla. Durante los últimos años se han comenzado a conocer y a revalorar las propiedades y las ventajas que las semillas pueden aportarles a nuestro cuerpo. Entre ellas, las de lino o linaza pueden ser un ingrediente nutritivo para tus comidas, ya sea que las consumas enteras, molidas o en aceite.
 
Las semillas de lino o linaza fueron cultivadas en Babilonia desde el año 3,000 antes de Cristo y ya en el siglo VIII, el rey Carlomagno creía en los grandes beneficios de estas semillas para la salud, tanto que dictó una ley en la que les exigía a sus subordinados que las consumieran. Eso que entonces se conocía de manera intuitiva, ahora está siendo corroborado por la ciencia.

Las semillas de lino o linaza son una fuente importante de los denominados ácidos grasos omega 3, del tipo ácido gama-alfa linoleico, que integran el grupo de las llamadas grasas saludables, porque ayudan a mantener el colesterol bajo control y, de ese modo, a cuidar la salud del corazón. En un estudio publicado en el British Journal of Nutrition en pacientes que tenían el colesterol elevado que recibieron un suplemento de extracto de linaza en 2008, se encontró que a las 8 semanas, su colesterol malo (LDL, por sus siglas en inglés) era mucho menor. El mecanismo exacto de cómo lo hace se está investigando.

Los ácidos grasos omega 3 junto con los ácidos grasos omega-6, son conocidos como ácidos grasos esenciales ya que el cuerpo no puede producirlos por sí solo y debe obtenerlos de los alimentos.

Además, la linaza contiene fibra, tanto soluble como insoluble, que ayuda a normalizar el tránsito intestinal (y la posibilidad de sufrir de estreñimiento) y estudios en animales realizados en el University of Maryland Medical Center sugieren que podría ayudar a retrasar el crecimiento de algunos tipos de cáncer (como el cáncer de mama y el cáncer de próstata). Pero los estudios que se han realizado hasta el momento en los humanos han tenido resultados conflictivos y es necesario hacer más investigaciones al respecto.

Y estos son sólo los nutrientes principales de la linaza que la convierten en una alternativa saludable para tus comidas. Eso sí, como las semillas no se descomponen durante la digestión, si quieres aprovechar todos los nutrientes es necesario que la consumas molida (debes molerla en el momento de comerla o conservarla en el refrigerador o nevera una vez molida para que no pierda sus propiedades). Si la prefieres comer entera, entonces sólo aprovecharás algunos de sus beneficios, en particular el de regularizar la función de los intestinos, pero no sacarás partido de los demás.

Hay personas que usan la linaza de manera medicinal. En estos casos, debes tener cuidado con la cantidad que consumas y las posibles interacciones con otros medicamentos o con tu salud ya que, por ejemplo, puede retrasar la coagulación de la sangre (los Institutos nacionales de la Salud lo mencionan entre sus riesgos).  Y si bien su consumo es seguro para la mayoría de las personas, no se recomienda para las mujeres embarazadas ni durante la lactancia.

Además, no todos los beneficios que se le atribuyen a estas semillas están probados. La Base Exhaustiva de Datos de Medicamentos Naturales (Natural Medicines Comprehensive Database) considera que la linaza es “posiblemente eficaz” para:
  • Bajar una medida del nivel de azúcar en sangre promedio durante los últimos 3 meses, denominada hemoglobina A1c (pero no el nivel del azúcar en la sangre en ayunas, los niveles de insulina o las grasas en la sangre), en las personas con diabetes de tipo 2.
  • Bajar el nivel del colesterol, en las personas con el colesterol alto, y reducir en forma significativa el colesterol total y el denominado colesterol “malo” (lipoproteínas de baja densidad o LDL, por sus siglas en inglés), en las personas con niveles normales de colesterol. Pero, no tiene mucho efecto en el colesterol “bueno” (lipoproteínas de alta densidad o HDL, por sus siglas en inglés) ni afecta el nivel de los triglicéridos (aunque la linaza parcialmente desgrasada, sin tanto contenido de ácido alfa linoleico, puede aumentar los triglicéridos).
  • Mejorar la función de los riñones, en las personas con lupus eritematoso sistémico (LES).
  • Aliviar los síntomas leves de la menopausia. Aquí, la cantidad es importante: tomar 40 gramos de linaza al día parece disminuir los sofocos (calores)  y los sudores nocturnos, pero menos de 25 gramos al día no parece funcionar. Por otro lado, la Asociación Americana contra el Cáncer, en su sitio de Internet, menciona que hay que tener precaución con los productos que se venden como suplementos ya que, a diferencia de las compañías que fabrican medicamentos, las que fabrican los suplementos no tienen que comprobar que son seguros y/o efectivos,
  • ni que previenen, tratan o curan ninguna enfermedad. También dice que muchos productos no contienen la cantidad de la hierba o la sustancia o ingredientes que mencionan en la etiqueta (que puede variar de lote a lote) y que pueden contener contaminantes, a pesar de que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) trató de cambiar las regulaciones en 2007. Y pueden interactuar no sólo con otras medicinas y otras hierbas, sino hasta con alimentos. Y por estas razones, la información con la que contamos es incompleta.
    Es fácil pensar que el lino es como un alimento mágico, pero  lamentablemente, por el momento no existe tal cosa. De nada vale agregar una porción de semillas a tu dieta si no sigues un plan alimenticio balanceado y un estilo de vida saludable.
    Claro que los cambios no se consiguen de un día para el otro sino que se van logrando con el tiempo, y lo ideal es ir agregando nuevos nutrientes a tus comidas y reemplazar alimentos menos saludables por otros que sean más nutritivos. En este sentido, las semillas de lino pueden ser tu gran aliado para comenzar.
    ¡Anímate! Las puedes esparcir enteras o en polvo sobre tus ensaladas o en preparaciones líquidas o sólidas, como guisos, sopas o yogurt, así como en tus recetas de panes y otros productos horneados. Para que empieces mañana mismo, haz click aquí y toma nota de esta receta de muesli para potenciar los nutrientes de tu desayuno, con la ayuda de la linaza.
  • http://www.vidaysalud.com/diario/dieta-y-nutricion/la-linaza-un-ingrediente-pequeno-pero-poderoso/

Pimiento Chile O Aji

 


Los aztecas consideraban el chile afrodisiaco y vigorizante. Ahora se sabe que en dosis adecuadas, una vez superado el dolor, el picante induce la producción de endorfinas en el cerebro, relacionadas con la sensación de bienestar. Activa además la circulación sanguínea, estimula el tracto génito-urinario y mejora la fertilidad masculina.

Esta hortaliza de verano es una auténtica campeona en vitamina C, así como una buena aliada de la piel y la vista. Con su color y su sabor cautiva en la mesa. 

Los pimientos ya se recolectaban silvestres hace más de siete mil años en lo que hoy es Bolivia, el sur de Brasil y Perú. Pero fue en México y Centroamérica donde los aztecas desarrollaron una auténtica cultura del chile, al cual habían encontrado, además, aplicaciones militares, económicas, espirituales y, por supuesto, medicinales. A partir de ahí los pimientos han demostrado su capacidad para adaptarse a prácticamente cualquier preparación culinaria. 

El rey de la vitamina C

Sería difícil ganar kilos a base de pimientos, pues más del 90% de su peso corresponde a agua. Prácticamente carentes de grasa, sus escasas calorías (unas 30 por 100 gramos) provienen de unos pocos carbohidratos y unas mínimas proteínas. Aportan pequeñas cantidades de muchos minerales, con el potasio a la cabeza. Se consideran idóneos para quienes quieren controlar su peso. Su fama de indigestos no está muy justificada, ya que sus compuestos estimulan los jugos gástricos y ejercen, al comerse crudos, un efecto colagogo, es decir, que facilitan el vaciado de la vesícula biliar.

Los nutrientes por los que sobresalen entre las hortalizas habituales en nuestra dieta son las vitaminas. Son la mejor fuente de vitamina C, especialmente los de color amarillo, y los rojos cuando están bien maduros: un solo pimiento –incluso verde– cubre con creces las necesidades diarias, sobre todo si se consume crudo.


Los pimientos rojos también contienen abundantes carotenoides, como el betacaroteno o precursor de la vitamina A, y otra vitamina liposoluble y antioxidante que suele escasear en los vegetales bajos en grasas: la vitamina E. Además, este cóctel antioxidante y protector viene acompañado de otros nutrientes valiosos, como la vitamina B6, el ácido fólico, flavonoides, ácidos orgánicos y salicilatos de efecto antiinflamatorio.
 

Por todo lo anterior, incluir regularmente el pimiento en la dieta contribuye a proteger la vista, el aparato digestivo y la salud cardiovascular; favorece la diuresis y la eliminación de toxinas, y refuerza las defensas antioxidantes del organismo, lo que puede ayudar a prevenir la aparición de enfermedades degenerativas y ciertos tipos de cáncer.
 
Picante contra el dolor

Los aztecas consideraban el chile afrodisiaco y vigorizante. Ahora se sabe que en dosis adecuadas, una vez superado el dolor, el picante induce la producción de endorfinas en el cerebro, relacionadas con la sensación de bienestar. Activa además la circulación sanguínea, estimula el tracto génito-urinario y mejora la fertilidad masculina.
La sustancia responsable del ardiente y picante efecto de algunas variedades de pimiento es la capsaicina, una sustancia difícil de diluir en agua, por lo que beber apenas alivia el picor.


Los doctores David Julius, Linda Watkins y Baruch Minke consiguieron en 2010 el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica por sus trabajos en la neurobiología y los mecanismos del dolor y cómo influye en ellos la capsaicina. Lo hace sin los efectos secundarios de otros fármacos y es reversible, es decir, que cuando se abandona el tratamiento la sustancia P vuelve a acumularse y se recupera la sensibilidad.

 
Versatilidad en la cocina
Los verdes suelen ser más suaves que los rojos. Generalmente los de carne fina se emplean en crudo, en cocciones rápidas o elaboraciones en las que se busca la delicadeza, el toque dulce. Los de carne gruesa sirven para cualquier técnica. 

Compra y conservación
Para su compra lo mejor es respetar la temporada natural de su cosecha, que se extiende desde junio a septiembre. El resto del año su cultivo forzado produce tal vez resultados anodinos, faltos de sabor y nutrientes. En la nevera el cajón para verduras es lo más adecuado.

¿Por qué debemos comer cebolla?

 

Es bueno que de tanto en tanto, alguien que sabe mucho, y que se ha dedicado a estudiar las propiedades y riquezas que nos aportan los alimentos naturales, como lo es Carlos Kozel y su libro Consejero de Medicina Natural, nos recuerden sus valores nutritivos y curativos para así estimularnos e impulsarnos a un mayor consumo de los mismos. La cebolla estimula el apetito y regulariza las funciones del estómago, es diurética, por lo tanto es un medio importante, como depurativo del organismo.
 
También es muy buena para todas las afecciones respiratorias, cuando tenemos tos, catarro, resfrio, gripe, bronquitis, si nos preparamos el jugo de 1 cebolla junto con el jugo de 1 limón y 2 cucharadas de miel y lo tomamos caliente nos ayudará a recuperarnos. No debemos olvidar que las cebollas crudas o cocidas o también su jugo, funcionan muy bien en caso de estreñimiento. Es un gran desinfectante, por lo tanto comerla sobre todo cruda, nos ayuda a protegernos contra las enfermedades infecciosas.. Otras de sus propiedades es que nos ayuda a combatir la caspa y la caída del cabello, haciéndonos fricciones en la cabeza, con su jugo frecuentemente.

Contiene vitaminas y sales minerales, azufre, fósforo, hierro, calcio, sodio, magnesio etc..... Para aquellos que son diabéticos, incorporar la cebolla a su tratamiento es muy importante ya que ellos necesitan depurar su sangre y la cebolla ayuda a depurarla, desinfectándola, ya que actúa eliminando las impurezas de la sangre, tornándola más limpia y pura y por lo tanto con más defensas. Como punto final les sugerimos, aprovechando de la generosidad y de los conocimientos del Señor Kozel, esta fórmula sencilla para ayudarnos a limpiar y rejuvenecer nuestro cutis.

Extraer el jugo de una cebolla cruda y aplicarlo una o dos veces seguidas, sobre el rostro, masajeándolo hasta que lo absorba totalmente. Este procedimiento embellece nuestro rostro. No desaprovechemos esta oportunidad ya que es fácil, rápida, económica e inofensiva.

Fuente: Consejero de Medicina Natural
Carlos Kozel
Editorial LatinoAmericana
http://www.ecoportal.net/Contenidos/Vegetarianos/Alimento_Estrella/Articulos_Relacionados/Por_que_debemos_come

Somos Energía, Energía Magnetica, imanes vivientes

 
Hacia los años treinta, dos célebres hombres en Oriente lograron fotografiar las vibraciones del pensamiento ¡Y vaya que lo lograron, a través de muros de acero, en un experimento que ha sido repetido muchas veces desde entonces! 

Pero demostraron algo más, tal vez más importante: encontraron que cuanto más cargado de emoción estaba un pensamiento, ¡Más clara se veía la imagen! Fueron quizá los primeros en demostrar que existe energía magnética dentro de nuestros pensamientos, y que nuestras emociones son impulsadas por los pensamientos.

Sin embargo, lo que pasaron por alto es que, debido a que las ondas de vibración (emociones) que enviamos están cargadas magnéticamente, somos literalmente imanes vivos, y que atraemos constantemente cualquier cosa que este en la misma frecuencia de longitud de onda. Te pongo un ejemplo; Cuando nos sentimos bien, con el ánimo en alto, llenos de alegría y gratitud, nuestras emociones envían vibraciones de alta frecuencia, que atraerán lo bueno hacia nosotros; es decir, cualquier cosa que coincida con lo que estamos enviando. Lo semejante atrae lo semejante.

En cambio, cuando experimentamos cualquier cosa que no nos cause satisfacción, como temor, preocupación, culpa, o hasta un pequeño disgusto, enviamos vibraciones de baja frecuencia. Debido a que las bajas frecuencias son tan magnéticas como las altas, atraen cosas desagradables hacia nosotros; es decir cosas que nos harán sentir (vibrar) de una forma tan poco grata como lo que estamos enviando. Desagradable de ida, desagradable de vuelta. Es siempre una vibración semejante.

Así que, ya sea que enviemos acciones de alta frecuencia, de satisfacción, o vibraciones bajas, de preocupación, las que enviemos en cada momento serán las que atraigamos de regreso a nosotros mismos. Somos generadores de vibraciones, por tanto, somos los imanes, la causa. Nos guste o no, nosotros hemos creado esas vibraciones y seguiremos haciéndolo. Somos de carne y hueso, pero ante todo y sobre todo, somos energía, ¡Energía magnética!, lo cual nos convierte en imanes vivientes que respiran.

¿No te encanta la idea? Independiente de lo que estudiaste, o en lo que trabajas, eres, en realidad, ¡Un imán viviente! (¡Vaya pequeño detalle!). Por descabellado que parezca, ha llegado el momento de despertar ante el hecho de que somos seres electromagnéticos y de que vamos por la vida con esa abrumadora capacidad de magnetizar (atraer) hacia nuestra vida todo cuanto deseamos, con sólo controlar los sentimientos que provienen de nuestros pensamientos.

Sin embargo, debido a que vivimos en este planeta, en un campo de energía en el que predomina la baja frecuencia, procedente de más de seis mil millones de personas que vibran con sentimientos más de tensión y temor que de alegría, admitimos involuntariamente esas vibraciones y reaccionamos ante ellas, lo cual significa que hasta que aprendamos a sobreponernos conscientemente a esas frecuencias negativas que nos invaden todo, y en las cuales vivimos, seguiremos reci­clando sus desagradables efectos en nuestra vida cotidiana, después de un tedioso día.

Es algo semejante a nadar en agua salada, si no enjuagamos los residuos de la sal en nuestro cuerpo, tarde o temprano nos sentiremos incómodos. ¿Lo ves? No hay de otra: la forma en que sentimos determina lo que atraemos, y con mucha frecuencia esos sentimientos proceden de nuestros pensamientos, los cuales instantáneamente producen reacciones electromagnéticas en cadena que, finalmente, hacen que sucedan, que sean creadas, obtenidas o destruidas las cosas.

Así que, una vez más: nuestros sentimientos surgen de nosotros en forma de ondas electromagnéticas. La frecuencia que se emita atraerá automáticamente a otra frecuencia idéntica; provocará que ocurran las cosas, buenas o malas, al encontrar empatía en la vibración.

Las vibraciones de frecuencias altas, positivas, atraerán circunstancias de vibraciones altas, positivas. Las vibraciones de frecuencias bajas, negativas, atraerán circunstancias de vibraciones bajas, negativas.
En ambos casos, lo que se nos regresa nos hace sentir con el espíritu tan elevado, o tan bajo, como lo que hemos estado trasmitiendo (sentimiento) porque lo que se regresa es una vibración que coincide exactamente con la que enviamos.

Se trata del mismo principio que el del diapasón: haz sonar un diapasón en una habitación donde hay varios más, todos afinados en diferentes tonos, y sólo los que estén afinados en: la misma frecuencia del que hiciste sonar, sonarán al unísono, como sonarían aunque se encontraran en los extremos opuestos de un estadio de fútbol. Las fuerzas similares se atraen.

Querido lector, es una regla elemental de la física. Pero de manera totalmente distinta a la de la vibración de un diapasón, los seres humanos con nuestras frecuencias e intensidades magnéticas variables, somos semejantes a pe­lotas de ping pong disparadas en todas las direcciones imaginables.

En un momento podemos levantar el vuelo tan alto como un papagayo, sentirnos tan poderosos como el sol, y al siguiente sentirnos con tan baja energía que anulamos lo anterior y creemos que nada cambiará nuestras vidas, o al menos, no tan rápidamente. Todo esto se debe al tipo y a la intensidad ­de sentimientos que tengamos, los cuales van de cálidos o alegres, hasta explosivos o destructores.

Pero no estamos hechos de metal. A diferencia de los diapasones, lo que regresa a nosotros como resultado de la confusión de energía emocional (vibraciones), que sale de nosotros a cada instante y que pocas veces es agradable, es una interminable cadena de pequeñas desavenencias, circunstancias y eventos no planeados.

No es necesario decir que lo que hemos estado creando con todo este flujo indiscriminado de energía es un verdadero infierno; en el mejor de los casos, una vida mediocre según continuamos atrayendo hacia nuestra existencia diaria cuanta experiencia, persona, juego, suceso, encuentro, incidente, evento, riesgo, ocasión o episodio en el cual estemos vibrando, todo lo cual significa sentir.

10 señales de que tienes un problema de Tiroides y 10 soluciones.

 
Se estima que hasta 25 millones de estadounidenses tienen un problema de tiroides , y la mitad de ellos no tienen idea de lo que tienen. 

El hipotiroidismo, o una tiroides poco activa, representa el 90 % de todos los desequilibrios de la tiroides.  La tiroides, una glándula en forma de mariposa en el centro del cuello, es la glándula maestra del metabolismo. 

La función de la Tiroides está interrelacionada con todos los sistemas del cuerpo. Si la tiroides no está funcionando de manera óptima, entonces tú tampoco.
 
10 signos de hipotiroidismo :
1 . Fatiga después de dormir de 8 a 10 horas por la noche, o necesitar tomar una siesta todos los días.

2 . Aumento de peso o la incapacidad para perder peso.

3 . Problemas de estado de ánimo , tales como cambios de humor , ansiedad o depresión.

4 . Desequilibrios hormonales, tales como síndrome premenstrual, períodos irregulares, infertilidad y bajo deseo sexual.

5 . Dolor muscular, dolor en las articulaciones , síndrome del túnel carpiano o tendinitis.

6 . Manos y pies fríos, sensación de frío cuando otros no lo sienten, o tener una temperatura corporal constantemente baja.

7 . Piel seca o grietas, uñas quebradizas y caída excesiva del cabello.

8 . Estreñimiento.

9 . Problemas mentales tales como confusión mental, falta de concentración o mala memoria.

10 . Hinchazón de cuello, ronquidos o la voz ronca.
¿Cómo trabaja la glándula tiroides ?
 
La producción de la hormona tiroidea está regulada por un circuito de retroalimentación entre el hipotálamo , la glándula pituitaria y la glándula tiroides.  

La hormona hipotalámica liberadora de tirotropina ( TRH ), estimula la síntesis y secreción de la tirotropina ( TSH ) de la pituitaria.
A su vez , la TSH estimula la producción y liberación de T4 y T3 a partir de la glándula tiroides. Cuando se produce suficiente T4 , ésta señala a la TRH y TSH que hay suficiente hormona de la tiroides en circulación para no producir más.
Alrededor del 85 % de la hormona producida por nuestra glándula tiroides es T4, que es una forma inactiva de la hormona. Después de que se forma la T4 , una pequeña cantidad de la misma se convierte en T3, que es la forma activa de la hormona tiroidea.

10 señales de que tienes un problema de Tiroides y 10 soluciones.
Para complicar las cosas, T3 también es convertida en T3 libre ( FT3 ) o T3 Inversa ( RT3 ). Es la T3 libre que realmente importa en todo esto , ya que es la única hormona que se puede unir a un receptor y que tu metabolismo aumente, mantener el calor, mantener tus intestinos en movimiento, la mente trabajando, y otras hormonas bajo control. El papel de T3 inversa no es bien conocida, sin embargo, yo la veo elevada en personas sometidas a un estrés extremo y los que tienen la toxicidad del mercurio.

Y, por último , la tiroiditis de Hashimoto , una enfermedad autoinmune, es la forma más común de hipotiroidismo y sus números están aumentando anualmente. Una enfermedad autoinmune es una enfermedad en la que tu cuerpo se vuelve en contra de sí mismo y comienza a atacar a un determinado órgano o tejido que cree es foráneo.

Yo habitualmente hago en mis pacientes un monitoreo de rutina de la enfermedad tiroidea autoinmune, ordenando pruebas de la tiroides como las de Anticuerpos anti-peroxiasa tiroidea (ATPO) y Anticuerpos antitiroglobulina ( TgAb ) .

¿Por qué es tan bajo el diagnostico de hipotiroidismo?

Muchos de los síntomas de desequilibrio de la tiroides son vagos y la mayoría de los médicos pasan sólo unos minutos hablando con los pacientes para resolver la causa de su queja.

Médicos más convencionales usan sólo una o dos pruebas ( TSH y T4) para la detección de problemas. No están comprobando FT3, RT3 o anticuerpos antitiroideos.

Médicos más convencionales usan los valores de referencia del laboratorio "normales", sólo como guía. En lugar de escuchar a los síntomas de sus pacientes ,utilizan valores " óptimos " de laboratorio y la temperatura como su guía.

¿Qué pruebas de laboratorio son los mejores para determinar si usted tiene un problema de tiroides ?
  Yo reviso el siguiente panel sobre cada uno de mis pacientes. Asegúrate que tu médico haga lo mismo para ti.

TSH
T4 libre
T3 libre
T3 Inversa
Anticuerpos anti-peroxiasa tiroidea (ATPO)
Anticuerpos antitiroglobulina ( TgAb )

¿Cuáles son los valores de laboratorio "óptimos" para las pruebas de la tiroides ?
En mi práctica, he encontrado que lo siguiente son los rangos en los que mis pacientes ( y yo) prosperamos. Escucho a mis pacientes también y tomo en cuenta cómo se sienten.

TSH 1-2 UIU / ml o menores (una T3 fuerte o agravada puede suprimir artificialmente el TSH)
FT4 > 1,1 ng / dl
FT3 > 3,2 pg / ml
T3 Inversa a menos de una relación de 10:01 RT3 : FT3
TPO - TgAb - < 4 UI / ML o negativo

¿Cuáles son las 10 cosas que puedes hacer para mejorar la función de la tiroides?

1 . Asegúrate de que estás tomando en tu alimentación los nutrientes adecuados o un multivitamínico de alta calidad con yodo, zinc, selenio, hierro , vitamina D y vitaminas del grupo B .

2 . Tomar un suplemento de tirosina y yodo para ayudar con la conversión de FT4 a FT3.

3 . Evitar el gluten! Si tienes laenfermedad de Hashimoto, trata de evitar por completo los granos y leguminosas.

4 . Lidiar con el estrés y apoyar a las glándulas suprarrenales. Las glándulas suprarrenales y la tiroides trabajan mano a mano . Recomiendo yoga restaurativa y hierbas adaptogénicas, que apoyan las glándulas suprarrenales en hacer frente al estrés.

5 . Obtener 8 a 10 horas de sueño por noche.

6 . Eliminar de forma segura los empastes de mercurio que puedas tener.

7 . Cuidado con la ingesta de verduras crucíferas. Hay un poco de debate en torno a esto.

8 . Quitar el fluoruro, bromuro y cloro de tu dieta y medio ambiente.

9 . Curar tu intestino. Un sistema digestivo funcionando correctamente ( intestino) es fundamental para la buena salud .

10 . Encontrar un médico de medicina funcional en tu área y hacer que se ejecuten las pruebas de laboratorio arriba y trabajar contigo mism@ para encontrar la causa raíz del desequilibrio de tu tiroides.