Friday, May 30, 2014

Hágale caso a su cuerpo / Le tengo el remedio

 

El cuerpo tiene sus ritmos y es importante que usted lo sepa.

La pereza, el desgano o los entusiasmos a deshoras pueden deberse a una sincronía con las señales de su cuerpo, así que tenga en cuenta lo siguiente.

Entienda. El cuerpo es una máquina biológica perfecta que, así como funciona, hay que dejarla descansar. No todo es trabajo.
Horarios. Procure levantarse y acostarse casi siempre a las mismas horas, eso le permite al cuerpo producir lo que necesita cuando está despierto y lo que requiere para descansar.

Día y noche. La naturaleza nos equipó para trabajar de día y descansar de noche. Procure respetar esas reglas y en caso de invertir esta condición, no lo haga por periodos cortos ni de manera desordenada. Las variaciones generan problemas de salud muy serios.

Siga el ritmo. Identifique los horarios en los que usted es más productivo y en los que requiere descanso. Acóplese a ellos y sáqueles jugo. Si es más activo mentalmente en la mañana y hace tareas que requieren concentración o actividad académica, prefiéralo en esas horas. 

Deje el trabajo material o físico para la tarde y las diligencias al finalizar el día.
Comidas. Establezca horarios fijos para las comidas, con estas premisas: el desayuno antes de las 9 de la mañana con una carga energética importante; en el almuerzo, carga de proteínas, y en las noches, comida liviana, preferiblemente carbohidratos de fácil digestión que lo ayuden a dormir.

Medicamentos. Úselos a las horas recomendadas por el médico. Hay fármacos que funcionan mejor en la mañana, lo mismo ocurre con algunos que requieren del reposo nocturno. Hacerlo al contrario es forzar el cuerpo.
Por último. Si tiene problemas de infertilidad, alteraciones hormonales, fluctuaciones de la tensión o de la frecuencia cardiaca durante el día, revise cómo están sus ciclos circadianos. Ir al médico no le caerá mal.

CARLOS F. FERNÁNDEZ
Asesor médico de EL TIEMPO

Cómo amar a cada signo? Las claves de la pareja perfecta



La Astrología nos ayuda a desarrollar una serena aceptación de los otros, siempre distintos a lo que quisiéramos que fueran. 


Doce signos, doce cualidades diferentes, en tiempos de más permiso para tener la libertad de ser auténticos con lo que somos.

Es tiempo de permitirnos ser “nosotros mismos” más allá del temor al rechazo. Si amamos a alguien, es bueno que nuestro amor le permita desplegarse y no limitarlo. Amar es ayudar ser fiel a la propia esencia, amar su particularidad y respetar aquello que hace vibrar el corazón según cada signo zodiacal. 


En este artículo hablaremos del signo solar, para conocer más de cada uno es necesario realizar la Carta Natal en donde aparecen más variables a tener en cuenta. Las personas que nos atraen funcionan como imanes de la propia energía, ellos tiene información para descubrir sobre nuestra propia alma. Para amar y confiar en otro, primero es necesario amarse y confiar en uno mismo. La Astrología propone descubrir al bailarín cósmico que somos, dejar de querer imponer nuestro propio ritmo y aceptar el baile que propone el cielo para esta vida.
Amar es aceptar al otro diferente, sin que esa diferencia sea vivida como amenaza, así cada signo puede desarrollar mejor su potencialidad. Para enriquecernos con lo nuevo que el otro tiene para darnos, es necesario ser receptivos sin juzgarlo ni asustarnos. Animémonos al coraje de amar al otro diferente sin querer adaptarlo a nuestros deseos o someterlo a nuestros temores.

ARIES:
Si en verdad amas a Aries deberás aprender a amar a un activo guerrero.
Aries es extremadamente deseante. Para no sentir que su presencia te avasalla, será bueno que lo ayudes a desarrollar la valentía de no tenerse miedo a sí mismo. Aries necesita sumergirse en el propio deseo sin sentirse juzgado de temerario o impaciente. Aries tiene una aspiración muy intensa y necesita expresarla, si no lo hace, vivirá fantaseándola y anhelándola. Imagínalo como un ser sediento en el desierto, sólo piensa en el agua, así Aries sólo pensara en su deseo frustrado. Si amas a Aries, nada mejor que dejarlo que explore y active sus ambiciones, que logre vivir aquellas experiencias que tanto anhela para consumarlas y superarlas o para dejarlo que se frustre y que él solo se obligue a re-orientar sus propósitos. Deberás ser hábil para no convertirte en su freno o en su juez. Es mejor que la vida misma sea su maestra, no pretendas domesticar, encarcelar o enseñar a Aries.

TAURO:
Si en verdad amas a Tauro deberás amar a un degustador de la vida.
No lo apures ni lo atosigues con tus temas. Dale tiempo para que incorpore sus necesidades y para que registre cada momento. Tauro necesita detenerse y observar cada detalle sin ruidos ni apuros, precisa centrar su corazón en un ritmo pausado logrando percibir la bondad de cada momento, de cada hecho. Tauro incorpora la vida, aprecia la existencia como incondicionalmente bella. Le hace falta, simplemente, estar allí en espacios de no agresión. Solicita respetar sus ritmos para conectar en profundidad con el valor de sus vivencias más simples, aquellas que solemos ignorar por considerarlas triviales: una ducha aliviante, un cuerpo perfumado, un rico sabor, un vaso con algo refrescante, un aroma o una música revitalizante; con estos sencillos momentos logra re ciclarse. En lo simple, Tauro obtiene energía, adquiere una misteriosa forma de conexión vital, se vincula con la bondad fundamental y se re-genera en fracciones de segundos.

GEMINIS:
Si en verdad amas a Géminis deberás amar a un inquieto vinculante.
Géminis te invita a vivir en libertad, es tiempo de volver a empezar, de animarte a ser cuestionado en todo lo que creías ser y dejarte ser re-inventado. Géminis te incita a redescubrir tu mundo, a ver más allá de mirar, a escuchar más allá de oír, a sentir más allá de tocar. Necesita jugar, experimentar y siempre variar, sin sentirse juzgado como inmaduro o inestable. En este movimiento eterno, será difícil encasillarlo poniendo a prueba tus intentos de control y de domesticación. Amar a Géminis es dejarlo mutar en sus estados de ánimo sin sentirlos como amenaza o agresión hacia tu persona. Nada es personal, está en su propio viaje de mutación de identidad entre un gemelo sensible y el otro racional, siempre cuestionándose y reorientándose. Si pretendes encerrarlo o encasillarlo, será el peor infierno para Géminis y para aquel que esté a su lado.

CÁNCER: Si en verdad amas a Cáncer deberás amar a un protector de lo seguro.
Cáncer te invita a ir hacia la profundidad de tu ser. Cáncer estimula al compromiso. Te influencia rápidamente a definir qué te propones con la relación. Necesita seguridad emocional, por tanto, precisa conocerte en profundidad empujándote a estar al tanto de tus emociones más recónditas. Si amas a Cáncer deberás ir hacia tu ser más esencial, a tu alma, a tu origen; inclusive a riesgo de conectar con tus olvidadas heridas y tus viejos dolores. Te liga con tu fragilidad para curarla, ayudando a construir un amor sin lesiones ni rencores. Vale la pena este viaje hacia lo desconocido de uno mismo pues en Cáncer has encontrado un ser donde resguardarte de los fríos vientos del mundo, donde desarrollar una ternura inusitada que puede re ciclar hasta al corazón más endurecido.

LEO:
Si en verdad amas a Leo deberás amar a un expresivo irradiante.
Leo te invita a la valentía de vivir en contacto con el amor como cualidad y no como exclusivo de un vínculo. Leo necesita ser fuente de ternura disponible para los demás. Has encontrado a un ser que precisa expresarse desde lo más genuino para reconocerse. Se retroalimenta del amor y la aceptación de su entorno. Leo no teme a su sensibilidad, no se avergüenza de mostrar su corazón, convierte la vulnerabilidad en pasión y la sensibilidad en apertura hacia los otros. Si queres ser la fuente exclusiva de sus intereses, Leo se marchita y se convierte en un tirano; si, en cambio, lo animas a explorar su capacidad de resonar con otras almas, Leo florece y llena de alegría su entorno. Déjalo volar sin miedo a la traición ya que podes confiar en sus acciones y en sus palabras, has encontrado en Leo a un ser a quien le resulta cómodo habitar la bondad y la decencia.

VIRGO: Si en verdad amas a Virgo deberás amar a un observador laberíntico.
Acompañar a Virgo no será tarea fácil, estás ante un alto desafío. Virgo te invita a poner de lado todo anhelo egoico desproporcionado y tener disposición a ocupar un lugar menos protagónico. Son propias de su naturaleza las cualidades de servicio, entrega y humildad, cosas que quizás puedan irritarte y las malinterpretes como sumisión, debilidad de carácter o servilismo. También puede sublevarte su lado crítico, meticuloso y obsesivo: Virgo anhela un orden interno que nunca consigue e, instalado en la eterna insatisfacción, suele observarte desde en una crítica mirada perfeccionista y laberíntica. Lo logrado nunca alcanza, nunca es suficiente. Esta enmarañada actitud puede alejarte de Virgo. Si lo amas, debes trabajar la aceptación de su intrincada personalidad para disfrutar de sus exquisitos talentos: la serena observación, el receptivo estilo para captar dónde es necesario ayudar, el expectante y reflexivo carácter que descubre la lógica de funcionamiento de las cosas desde un lugar diferente y original. Desde esta receptiva mirada aporta siempre su contemplación inteligente. Descubrirás la genialidad de sus pensamientos y sugerencias. Su solidario corazón te ayuda a superar actitudes dañinas y miserables.

LIBRA: Si en verdad amas a Libra deberás amar a un ser que siempre desea dé a dos.
Junto a Libra deberás entender cómo es vivir en un eterno doble vínculo entre las necesidades propias y las ajenas. Libra se balancea entre lo que piensa y lo que siente, entre lo que racionalmente corresponde y lo que capta intuitivamente. Necesita integrar siempre intelecto y sensibilidad como dos polos de sí mismo que se liberan y se potencian. Si amas a Libra, deberás transformar tu modo individualista de vivir en el mundo para abrirte a los otros y a sus necesidades. Aprender a sincronizar en igual medida la objetividad de tu mente junto a un corazón inclusivo. Claridad y amor en su máxima expresión con conciencia y compromiso en cada momento. Libra invita a moverse de a dos, a encontrar la rítmica unión de mente y alma. Aunque puede parecer excesiva la exigencia, vivirás la maravillosa calma de este encuentro exquisitamente complementario donde puede descansar tu alma fatigada. Agotado de oscilar buscando amor de un lado al otro, si amas a Libra sentirás una aceptación integral, como un encuentro de almas que se reconocen en su larga marcha.


ESCORPIO: Si en verdad amas a Escorpio deberás amar a un detective emocional.
A Escorpio se lo va develando de a poco. El descubrimiento de su potente y compleja profundidad te mantendrá atrapado e intrigado en sus misterios psicológicos. Profundo, sólido y oculto como las raíces que esconden toda la fuerza vital de lo que crece. Junto a Escorpio debes acceder a lo invisible, a lo que está bajo tierra en su compleja personalidad. Escorpio no le teme a los desgarros de la vida, más bien le intrigan, encuentra las dos caras en cada situación, ante cada crisis o cada final se pregunta: ¿será muerte o será renacer? Escorpio no puede olvidar, tiene una mente tan potente donde no existe el pasado, todas las cosas son ahora. Sabe observar los hechos en su totalidad con plena conciencia y contacto ante los momentos más oscuros, que lejos de asustarlo lo excitan a convertirse en buscador de nuevas respuestas trascendente. Te has enamorado de un detective de la vida.

SAGITARIO: Si en verdad amas a Sagitario deberás amar a un buscador de la verdad.
Junto a Sagitario deberás lidiar con un mundo de oscuridad pues suele proyectar los males en quienes lo rodean por pretender ser pura luz. Quizás lo veas muy avocado en sostener con fuerza a su familia y a su profesión, ocupado en el mundo de lo concreto distrae su verdadero anhelo por lo místico. Confundiendo su pasión por lo espiritual en logros mundanos, deambula insatisfecho entre conquistas sociales siempre anhelando mayores logros. Cuando su mente valiente logre entregarse a su alma, se liberará de su anhelo de poder social y de su avidez económica para aventurarse a la grandiosa esfera de lo espiritual. Cada vez que se golpee con los duros enfrentamientos al que su espíritu caballeroso lo enfrentará en la vida cotidiana, deberás aprender a correrte de ser el blanco de sus enojos. Maldecirá en forma reiterada la avaricia y la codicia del hombre y, finalmente, si sigues a su lado, lo verás cansado de su necesidad de reconocimiento social para comenzar finalmente el maravilloso viaje de aventurarse a mirar hacia arriba para ver a Dios cara a cara.

CAPRICORNIO: Si en verdad amas a Capricornio deberás amar a un constructor de la excelencia.
Junto a Capricornio desarrollarás compasión y tolerancia ante su intento de imponer el poder de su verdad, pareciendo exigente, dogmático y duro. Vive en contacto con lo que percibe es el modo correcto “de hacer las cosas”, casi como lector de la justicia divina. Capricornio vive anhelando que el mundo esté en paz, ordenar cada situación y poner a cada persona en el lugar que le corresponde. Puede generar, con esta actitud, muchos rechazos por vivirlo como excesivamente moralista o autoritario. Si logras estar a su lado sin sentirte continuamente sentenciado o juzgado atravesarás su muro defensivo para conocer su esencia a donde fluye sin problemas ante cada situación por más difícil que esta sea. Capricornio desarmado de su estilo sentenciante y autoritario es puro corazón, su ego se hace transparente y reluce con energía compasiva y amor resplandeciente para ponerse al servicio de tus necesidades. Comprometido y sincero has encontrado a un excelente socio de la vida.

ACUARIO: Si en verdad amas a Acuario deberás amar a un buscador de lo diferente.
A su lado vivirás un amor desapegado donde no hay extraños en el mundo, sólo amigos que aún falta abrazar. Su esencia es inquieta y vinculante, no puedes encasillarlo a una rutina o a un único interés. Amigos y actividades insólitas y variadas serán necesarios para que Acuario pueda sentirse bien. Su mente va y viene entre el presente y el futuro, cada tanto desconecta, se va un ratito y después vuelve, no lo tomes como un desinterés, acéptalo como es. Siempre interconectando con otros tiempos, con otros espacios, en misteriosa unión con el futuro, en extraños silencios donde fecunda originales mañanas. Ellos respiran la luz del futuro por lo que la conexión con el presente puede resultarles incómoda aunque intenten aceptarlo en rudimentario estado. Puede que se adapte a la formalidad y al compromiso que le pedís, pero siempre resolverá de maneras diferentes a lo pautado; si superas la tendencia a juzgarlo como rebelde o poco comprometido, sus propuestas resultarán siempre más creativas y liberadoras.

PISCIS: Si en verdad amas a Piscis deberás amar a un soñador resonante.
Muchas veces el pisciano puede mostrarse muy reactivo o agresivo a modo de defensa ante su híper sensibilidad. Junto a Piscis verás que tu razón se tambalea sin fundamentos frente a los hermosos sueños que este signo te invita a vivir. Perdido en actividades insustanciales e ilusiones enmarañadas, de pronto verás a tu ser comenzando a buscar lo divino por sospechar que tu vida no se ha realmente vivido. En estas mágicas búsquedas puede nacer lo inesperado y encontrar nuevas esperanzas. Piscis te invita a superar la supremacía de la mente racional para abrirte a los abismos de la sensibilidad y de la intuición. Si te animas a soltar la lógica intelectual, reconocerás el cansancio de vivir identificado con tu ego y florecerá el amor en cada esquina de tu alma. Cansado de tus propias vanidades percibirás que para descubrir la magia del mundo hay que vencer la neurosis individual. Sospecharás que el alma tiene sus propias intenciones con lo que creemos que es nuestra vida. Con Piscis resinificarás lo que antes nombrabas “fracaso”, pues muchas veces una ganancia para el alma significa una pérdida para el yo. Te animarás a decir no a la rudeza y al descuido, a superar la timidez y la vergüenza de mostrar tu amorosa sensibilidad. Lograrás sentir la bondad en los huesos, en la cabeza y en el corazón para reanimar la conexión con los demás de manera más auténtica y cariñosa.

Murió mexicano que fue el hombre más gordo del mundo

 

Manuel Uribe llegó a pesar 560 kilos. Había sido hospitalizado por una arritmia cardiaca.

El mexicano Manuel Uribe, considerado el hombre más obeso del mundo en 2007 por el Guiness World Records al pesar 560 kilos, falleció este lunes a los 48 años, informaron fuentes médicas.
"Las causas preliminares de la muerte son una arritmia cardíaca y una descompensación por pérdida de líquido en las piernas", dijo una fuente del Hospital Universitario de Monterrey.

Manuel nació el 11 de junio de 1965 en Monterrey, Nuevo León.
Uribe, que había logrado bajar de peso hasta sus 394 kilos actuales, ingresó el 2 de mayo en el centro médico, donde llegó trasladado por una grúa del departamento de Protección Civil desde su municipio de San Nicolás de los Garza, cercano a Monterrey.
Luego de ganar fama con el récord Guiness, el mexicano se sometió a una rigurosa dieta y llegó a perder más de 230 kilos.

Manuel Uribe, creo una fundación que lleva su nombre.
En 2008, y tras ocho años sin poder movilizarse, Uribe contrajo matrimonio en una boda civil a la que también llegó en grúa y cuyos derechos de transmisión fueron vendidos en exclusiva a una cadena estadounidense. (Vea también: Así fue el traslado del cuerpo de Manuel Uribe del hospital a un crematorio)
Ese mismo año también falleció José Luis Garza, uno de los hombres más obesos del mundo, que en ese momento pesaba 450 kilos.
Garza también vivía en el estado de Nuevo León y tenía 47 años.
La obesidad es uno de los principales problemas de salud en México. Según cifras oficiales, un 70% de los adultos y un 30% de los niños padecen sobrepeso u obesidad, superando en ese punto incluso los índices de Estados Unidos.

AFP

MENSAJES DE LOS MANDALAS.



Elige un mandala que te resuene y lee su mensaje , en este momento necesitas una palabra de aliento? tienes algun problema? no sabes que hacer?.

EL MENSAJE QUE RECIBIRÁS ES JUSTO LO QUE ESTABAS ESPERANDO, OBSERVA LAS IMAGENES ESCOGE  LA QUE MAS TE ATRAIGA EN ESTE MOMENTO. Y SORPRENDETE CON EL MENSAJE QUE RECIBIRÁS.

Si haz elegido el número
1 . “Empieza haciendo lo necesario, después lo posible, y de repente te encontrarás haciendo lo imposible.”

2 . “Ponte de frente al sol y las sombras quedarán detrás de ti”

3 . “Cuando la vida te ofrezca un limón, exprímelo y haz limonada.”

4 . "Cada día que amanecemos vivos tenemos como regalo la oportunidad de cambiar, mejorar y ser felices."

5 . "Cuando los sueños se hacen realidad, es algo tan maravilloso que algunas personas lloren de la emoción, tú también tienes que tener mente positiva y esperar un momento, tus sueños puedan volverse realidad."

6 . "Si un problema tiene solución, no hace falta preocuparse. Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada."

7 . “Nunca te rindas ante la adversidad, los verdaderos ganadores vuelven a ponerse de pie y siguen intentando hasta alcanzar el éxito.”

8 .“La vida es una sola, disfruta cada momento que el tiempo pasa y es irrecuperable, aprovecha todas tus oportunidades para ser feliz.”

9 . “Aprende a mirar el lado positivo de las cosas y verás que te irá mejor, aprende de tus errores y esfuérzate por superar tus metas todos los días.”

10 . “Antes de hacer algo decide hacerlo bien, esfuérzate por poner lo mejor de ti en cada momento y verás que todo sale excelente.”

11 . “Hay días buenos y malos pero de todos siempre rescata el lado positivo, esfuérzate en hacer las cosas bien y todo te ira mejor.”

12 . “Sólo tú sabes lo que te conviene y lo que no te conviene, no dejes que otros tomen las decisiones por ti.”

 


Duendes Avalón.

Escuche el tictac del reloj de su cuerpo

 

Seguir los horarios que le indica ayuda a prevenir enfermedades como la hipertensión y la diabetes.

Los horarios son parte esencial de la vida. No solo ayudan a programar las actividades diarias, sino a darle un orden al hecho mismo de existir en un mundo cada vez más agitado.

Ese reloj que marca la hora para levantarse, ir a trabajar y hacer pausas en el día para comer, también acompaña internamente al ser humano con el propósito de regular sus funciones vitales.

Con la luz del día, por ejemplo, ordena la producción de cortisol, que es la hormona que ayuda a la gente a mantenerse despierta; del mismo modo induce la producción de melatonina para que pueda descansar y dormir.
Este reloj tiene un sitio en el cerebro, en el núcleo supraquiasmático, región del hipotálamo ubicada encima del quiasma (cruce de fibras que llevan la información del ojo). Gracias a él, el organismo no funciona igual todo el día.

“El reloj biológico está definido en buena parte por nuestra existencia en la Tierra –explica el neurólogo Miguel Dávila–. El hecho de que vivamos en este planeta hace que funcionemos con la alternancia de luz y oscuridad. La luz es el sincronizador externo más importante y, cuando aparece, tiende a despertarnos”. 

Todas las células del cuerpo, principalmente las neuronas, se acoplan a ritmos cíclicos definidos en 24 horas. El cerebro, particularmente, está diseñado para funcionar de forma sincronizada con el día y la noche. Como es natural, es más activo en el día y más pasivo en la noche.

Sin embargo, hay fluctuaciones: se sabe, por ejemplo, que el punto máximo de actividad cerebral se encuentra al promediar la mañana, desciende un poco a las dos de la tarde, vuelve a subir alrededor de las seis para de nuevo decaer sobre las nueve de la noche. De ahí que entre las 9 y las 12 (por acción del cortisol) sea el mejor horario para pensar, memorizar y ser productivos. Y después de las 9 de la noche, sean las mejores horas para dormir (por acción de la melatonina).

Esto demuestra que estas y otras hormonas tienen ritmos circadianos y ultradianos. Según el endocrinólogo Iván Escobar, “la secreción de la hormona del crecimiento, por ejemplo, es mayor en las noches, cuando hay un sueño profundo, y las que estimulan los ovarios y los testículos se producen en mayor concentración en el día”.

Eso explica por qué los niños que duermen mal crecen poco y, en casos de infertilidad, se estudia la producción de hormonas durante el día.
El reloj biológico no solo interviene en el ciclo de día y de noche sino que regula y modifica los signos vitales: la frecuencia cardiaca se eleva desde la madrugada, lo mismo que la tensión arterial, al tiempo que baja la temperatura corporal. En ese momento, –explica el neurocientífico Alejandro Velásquez, profesor de la Escuela de Medicina del Rosario– el cuerpo se despierta y coincidencialmente, cuando existen factores predisponentes, es la hora de los infartos y los problemas coronarios.

A esas horas también disminuye la producción de la hormona antidiurética, lo que hace que la gente experimente ganas de orinar tan pronto se levanta de la cama. De la misma forma se puede explicar la somnolencia después del almuerzo y la reactivación de la energía al final de la tarde.
Este reloj no solo activa las funciones macrobiológicas, sino que tiene incidencia en las células que gobiernan el metabolismo.

Los ritmos circadianos y su entendimiento condicionan no solo el bienestar, también beneficios desde el punto de vista médico. “Algunos medicamentos actúan mejor en unas horas y tienen menos eficacia en otras”, dijo a BBC Mundo Francis Levi, del hospital Paul Brousse en Villejuis, París (Francia).

Algunos analgésicos funcionan muy bien en la noche, al igual que ciertos medicamentos para reducir el colesterol y los triglicéridos, puntualiza Velásquez.

Efectos de dormir mal

trabajar de noche se asocia con un mayor riesgo de desarrollar problemas de tipo metabólico como hipertensión y diabetes y males cardiovasculares.
las personas que trasnochan también están más predispuestas a sufrir cáncer de mama.

quienes duermen mal tienden a ser un poco más obesos.
en los turnos de noche, dado que la eficiencia es menor y los niveles de atención son mínimos por el cansancio, se presentan mayores riesgo de accidentes laborales.
Así funciona el cuerpo, según las horas del día
1. De 6 a 9 a. m.
Es buen momento para levantarse. Se interrumpe la producción de melatonina, la hormona del sueño. La producción de testosterona en los hombres se encuentra en su máximo nivel.
2. 9 a 12 a. m.9 a 12 a. m.
Hay mayor actividad mental y capacidad de pensar, memorizar y producir. El cortisol, hormona del estrés, está en su nivel máximo.
3. 12 a 3 p. m.
Bajan los niveles de alerta, aumenta la actividad gástrica y aparece la somnolencia. Hay mayor dilatación de los vasos sanguíneos del sistema digestivo y disminuye la circulación cerebral.
4. 3 a 6 p. m.
Aumenta la temperatura interna del cuerpo y mejoran las capacidades pulmonar y cardiovascular. Buen momento para ejercitarse.
5. 6 a 9 p. m.
Caen los niveles de cortisol y ascienden los de melatonina. Hay neurotransmisores que relajan el cuerpo y el hígado metaboliza mejor el alcohol.
6. 9 a 12 p. m.
Hay mayor concentración de melatonina, el cerebro disminuye su estado de alerta, estimula las funciones automáticas, el cuerpo se relaja y hay predisposición para el descanso.

Fuente: ESTILO DE VIDA