La
mayoría de cosas que no llegamos a comprender de los humanos se
relacionan con la mente. El cerebro es un órgano básico para la vida,
pero a su vez genera muchas preguntas acerca de la vida y la muerte, la
conciencia, el sueño, etc.. acá se enumeran algunos de los misterios
incomprensibles acerca de nuestra mente.
10. Dulces sueños:
Si le preguntas a 10
personas de qué sirven los sueños, seguro que obtienes 10 respuestas
diferentes. Y si es así es porque, ni siquiera los científicos, se ponen
de acuerdo. Una posibilidad: los sueños ejercitan a la mente,
estimulando el intercambio en las sinapsis neuronales. Otro teoría: la
gente sueña para canalizar emociones y miedos reprimidos durante el día,
y afianza la memoria emocional. Eso sí, al menos sabemos que los sueños
parecen acontecer durante la fase REM del sueño.
9. Ensoñaciones:

Esos ojos que se
cierran sin poder evitarlo, ese sopor que nos embarga a veces, parece
ocupar un cuarto de nuestras vidas. Pero en estos momentos, aunque no lo
parezca, estamos completamente alerta a nuestro entorno. ¿Cómo y por
qué? ¿En qué se diferencia del verdadero sueño? Dormir es crucial, eso
sí lo sabemos, ya que la falta de sueño puede provocar incluso la
muerte. Algunos científicos piensan que, en estos pequeños descansos,
entramos en una pseudohibernación que nos permite resetear nuestro
sistema y recuperar parte de la energía que hemos perdido pero, eso sí,
parece que mantenemos activas las funciones cerebrales (a diferencia del
sueño verdadero).
8. Miembros fantasmas:
Se calcula que, el
80% de las personas con alguna amputación experimentan sensaciones en el
miembro que les ha sido amputado (calor, picor, presión e, incluso,
dolor). Las personas que experimentan este fenómeno, conocido como
miembro fantasma, sienten que la parte amputada sigue formando parte de
su cuerpo. Una posibilidad es que los nervios de ese área seccionada
hayan creado nuevas conexiones con la médula espinal y sigan mandando
señales al miembro perdido. Otra posibilidad, dice que el cuerpo
necesita creer que está íntegro para funcionar correctamente, así que
simplemente ignoran la parte amputada y sigue creyendo que está allí.
7. El reloj biológico:
Residiendo en el
hipotálamo (núcleo supraquiasmático), nuestro reloj biológico está
programado para seguir un ritmo aproximado de 24 horas, conocido como ritmo circadiano.
El efecto más evidente de su acción es la alternancia de sueño-vigilia,
pero también interviene en nuestros procesos digestivos, la temperatura
corporal, la presión sanguínea, la síntesis de hormonas, etc. Los
investigadores han descubierto que la intensidad lumínica permite
ajustar este reloj, regulando algunas de sus funciones pero, ¿es así
cómo funciona?. ¿Puede nuestro reloj explicar otros fenómenos como el
jet-lag?
6. La memoria:
Hay cosas que,
seguro, no olvidarás nunca... como tu primer beso. Pero, ¿cómo accedemos
a nuestros recuerdos?¿Dónde reside la película de nuestras vidas? Según
estudios de imagen parece que, una vez más, el hipocampo es un elemento
importante para ver estas películas, actuando como una caja de memoria
pero... es un almacenaje no discriminativo. Es decir, en él guardamos
tanto recuerdos verdaderos como falsos o inventados. Entonces, ¿cómo,
aún así, sabemos que eso ha sucedido realmente?.
5. El sentido del humor:
El humor es uno de
los sentidos menos entendidos. Los investigadores han llegado a saber
que, al reír, se activa buena parte de nuestro cerebro: una parte que
nos hace comprender la broma, otra que le dice a los músculos faciales
lo qué hay que hacer, una parte emocional... Pero no sabemos todavía por
qué algunos ríen ante la caída de alguien, otros delante de un chiste
y, otros, con películas de terror. Según John Morreall (un pionero en el
campo de la investigación del humor), parece que el cerebro se ríe ante
las incongruencias, ante historias o hechos que desobedecen nuestra
experiencia convencional.
Eso sí, está claro que reír nos hace sentir bien.
4. ¿Genes o aprendizaje?:
En la larga batalla
sobre si nuestra personalidad está controlada por los genes o por el
ambiente, todo parece apuntar a que pueda estar controlada por
cualquiera de ellos... o por los dos.
La capacidad de estudiar genes individuales señala a muchos rasgos
humanos sobre los que tenemos poco control, sin embargo en muchas
esferas, la influencia del grupo o el ambiente han demostrado influir
fuertemente en quiénes somos y qué hacemos.
3. El misterio de la muerte:
La vida eterna es
sólo para el cine, pero ¿por qué envejecemos los humanos? Uno nace con
una robusta caja de herramientas para luchar contra la enfermedad y las
lesiones, que uno podría pensar que son armas contra cualquier dolencia
pero, a medida que envejecemos, los mecanismos de reparación del cuerpo
quedan desactivados: disminuye la resistencia a la lesión física y la
tensión. Las teorías de por qué las personas envejecemos pueden ser
divididas en dos categorías... Una dice que, como otras características
humanas, el envejecimiento podría ser una parte de la condición genética
humana y, de algún modo beneficioso. La otra opinión es menos
optimista, y es que el envejecimiento no tiene ningún propósito y
resulta del daño celular que ocurre durante la vida de una persona.
Algunos investigadores, sin embargo, piensan que la ciencia demorará el
envejecimiento al menos el tiempo suficiente para duplicar por lo menos
la duración de la vida.
2. ¿Y si nos congelamos?:
En línea con el
punto anterior, la criogenización podría permitir vivir una segunda
vida. Algunos centros de criogenización, como Alcor Life Extension
Foundation, en Arizona, guardan cuerpos póstumos en tanques llenos de
nitrógeno líquido a bajísimas temperaturas de -320ºF. La idea es que una
persona que muere hoy de una enfermedad incurable pueda ser derretida y
revivida en el futuro cuando una cura haya sido encontrada. Es el caso,
por ejemplo, de Ted Williams, una leyenda del béisbol que, junto al
resto de cuerpos, están colgando por la cabeza de manera que, si el
tanque tuviera una fuga de nitrógeno, el cerebro sería lo último en
sufrir las consecuencias de la descongelación. Pero, ¿realmente podemos
asegurar que este método funcione? Habrá que esperar a verlo...
1. La conciencia:
El centro de todo. Cuando nos despertamos por la mañana, podemos
percibir que el sol está saliendo (o no), escuchar algunas aves o coches
y, tal vez, sentir un poco de felicidad cuando el fresco aire matutino
nos airea; en otras palabras, estamos conscientes. Este complejo tema ha
atormentado a la comunidad científica desde la antigüedad.
Recientemente, los neurocientíficos han considerado a la conciencia como
un tema objetivo de investigación, pero el mayor rompecabezas en este
campo es explicar cómo los procesos en el cerebro dan origen a
experiencias subjetivas.