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Monday, March 16, 2015

Celulitis. Alimentos ácidos y básicos


La celulitis es un trastorno de la piel que se puede prevenir su aparición y mejorar el aspecto de la piel con una dieta adecuada. 

Algunos de los factores que intervienen en la formación de celulitis es la variación de peso, cambios hormonales y la mala circulación sanguínea. Todo ello hace que se acumule grasa y se forme la piel de naranja.


Una correcta alimentación, junto a la práctica de ejercicio como pasear, nadar, ir en bicicleta... consigue que el aspecto de nuestra piel luzca mucho más saludable y sin aspecto a piel de naranja. En la alimentación, la clave está en conseguir un equilibrio ácido-base de los alimentos que consumimos. Debemos evitar los alimentos ácidos y consumir más alimentos básicos.


Para que sepáis cuáles son los alimentos ácidos y básicos os dejo dos tablas donde podréis consultar estos alimentos según su acidez:


Alimentos alcalinos y ácidos 

Productos básicos y ácidos 

En resumen, tenéis que potenciar el consumo de los alimentos básicos como:


Carne magra
Pescado
Verduras
Frutas
Frutos secos
Té verde
Aceites vegetales...

Y tenéis que evitar el consumo de alimentos ácidos como:

Leche y queso magro
Embutidos
Fritos y comida Fast Food
Cítricos
Bollería
Sal
Harina y pan
Café, alcohol, chocolate...

En el esquema siguiente los tenéis separados por grupos de alimentos y acidez:

Celulitis. Alimentos ácidos y básicos

Y recordar beber mucho agua para prevenir que aparezca la celulitis y para disminuirla cuando ya ha aparecido! El agua ayuda a equilibrar esta proporción de alimentos ácidos-básicos en el organismo.


Alimentación para mantener el equilibrio hormonal en las mujeres


Realmente me hubiera gustado entender más sobre la salud de las mujeres mientras crecía. Las clases de educación sexual totalmente inútiles. Y en la adolescencia, mis hormonas hicieron estragos.
Los dermatólogos me aseguraron que no habían alimentos específicos para equilibrar las hormonas de tal forma que pudieran mejora la apariencia horrible del acné.
así que me prescribieron antibióticos y retin-A para tratar dicho acne.
Tenía cambios de humor como los huracanes y producto de mis períodos menstruales a menudo me retorcía del dolor, alcanzar el botiquín era una completa hazaña.
¿Padeces síndrome premenstrual?
Era a menudo la pregunta de una amiga al notarme temperamental, irritable o llorando sin razón aparente alguna.
Nunca se entiende completamente la manera como las hormonas actúan en nuestro cuerpo y sí es una cosa complicada.
Estrógeno, progesterona, testosterona, tiroides, cortisol, insulina, etc. son algunas de las hormonas en el cuerpo de una mujer que juegan un papel importante en su bienestar.
Cuando los niveles de estas hormonas están en equilibrio, experimentamos estados de ánimo estupendos, mejor energía y piel brillante.
Períodos irregulares, síndrome premenstrual, síndrome de ovario policísticos, miomas uterinos son algunos de los efectos y síntomas cuando se sufre desequilibrio hormonal.

A pesar de las alteraciones hormonales, generalmente me consideraba sana y robusta en aquel entonces.
Era una atleta dedicada, nadaba al menos dos horas diarias, para luego correr o levantar pesas al menos durante una hora más.
Equilibrio hormonal
Mantuve un promedio de calificaciones excelentes y tenía una vida social razonable. Pero cuando me fijo en lo que comía, realmente es un milagro que halla logrado sobrevivir.

Mis alimentos destruían mis hormonas

Verás, yo crecí con una dieta americana estándar (también conocido como SAD de standar american diet).
Hasta antes de la escuela secundaria, mi desayuno era una taza de té negro con tres cucharadas de azúcar blanco y tal vez un pedazo de pan blanco tostado con mantequilla y azúcar con canela (eso si, cargada de azúcar).
Generalmente sentía hambre todo el día (vaya sorpresa), si hubiera podido coger un paquetes de chocolate de maní de otro niño, hubiera sido un estupendo aperitivo.
Para el almuerzo, buscaba la típica tarifa de la cafetería, por lo general unas patatas fritas y un Gatorade fluorescente.
Después de tres horas de entrenamientos (donde bebía más Gatorade), volvía a casa, hambrienta y a devorar uno o dos platos enormes de espaguetis con salsa de carne, un poco de pan con mantequilla y jugo de naranja, la primera comida “algo razonable” del día. Para terminar con al menos cuatro bolas de helado con sirope de Hershey.
Equilibrio hormonal
Eso era más o menos lo que comía.

Un gran recurso para la mujer y la salud hormonal

Avancemos rápidamente un par de décadas en mi vida, más un proceso de auto-educación y un posterior cambio en mis hábitos alimenticios.
Estoy confundida por la continua falta de información de calidad que hay en cuanto a la nutrición y la salud de la mujer.
Los remedios convencionales que se recetan a la mujer moderna (analgésicos, antidepresivos, y píldoras anticonceptivas) no curan los desequilibrios hormonales.
Tan sólo enmascaran los síntomas, causando problemas de salud más graves en función del tiempo.

Causas del desequilibrio hormonal

La salud de una mujer depende de dos principales hormonas progesterona y estrógeno.
El papel del estrógeno es predominante en la primera mitad del ciclo menstrual mientras que la progesterona en la segunda mitad. Pero en la mayoría de las mujeres, no funciona así.
El desequilibrio hormonal puede ser debido a muchas razones, pero la base del problema radica en lo que se llama la predominación del estrógeno, es decir, los niveles de estrógeno son elevados, en cambio los niveles de progesterona son insuficientes.
Equilibrio hormonal
Entre las causas comunes para que se presente la dominancia del estrógeno y el desequilibrio hormonal:
  • Tomar la píldora (anticonceptivos orales)
  • Tomar TRH (terapia de reemplazo hormonal, en la menopausia)
  • Exposición a venenos ambientales
  • comer productos ricos en estrógeno de origen animal
  • estrés
  • El uso de cosméticos peligrosos

¿Qué hacer para mantener el equilibrio hormonal?

Con el cambio en el estilo de vida y la dieta de la mayoría de las mujeres hoy en día, no hay que ser un genio para entender por qué la insulina, los estrógenos y los eicosanoides se han desequilibrados.
Desequilibrio que prepara el escenario para el aumento del riesgo de enfermedades cardíacas, hipertensión arterial, depresión, síndrome premenstrual, artritis y cáncer de mama.
Siguiendo algunos de los siguientes consejos podrías mantener tus niveles hormonales bajo control.

1. Comer al menos tres comidas por día

A veces las mujeres tienden a saltarse el desayuno o el almuerzo, incluso ambos, con el fin de salvarse de consumir las calorías añadidas desde que están en la tan llamada dieta.
Pero lo que no saben es que la tasa metabólica del cuerpo tiene, naturalmente, sus picos al mediodía para comenzar a disminuir gradualmente a medida que cae el día.Equilibrio hormonal
Por lo tanto los alimentos que comes en la noche es mucho más probable que se almacenen como grasa.
El desayuno es importante ya que le da un impulso al metabolismo y si dejas que tu metabolismo se ralentice hasta el modo conservación, ineludiblemente te provocará un aumento de peso.

2. Comer una gran variedad de frutas y verduras frescas

Consumir variedad de verduras frescas y frutas de colores, los pigmentos de estos alimentos contienen antioxidantes de gran potencia.
Brócoli, vegetales de hojas verdes, fresas, pimientos rojos, amarillos y verdes y tomates, son ideales.
No sólo son buenos para la salud, sino que además mantienen el metabolismo activo lo que contribuye a mantener los niveles de hormonales en equilibrio.
3. Comer grasas saludables cada día
La tendencia de la dieta baja en grasas fue un lavado de cerebro a las mujeres, hasta el punto de considerar las grasas como su enemigo número uno y por lo tanto, eliminaron todo tipo de grasa en su dieta.
Al no incluir las grasas en la dieta, sufrirás de piel amarillenta, cabello y uñas quebradizas, ser susceptible a infecciones de todo tipo, problemas para concentrarte y por descontado al aumento de peso.
La razón detrás de esto es que privas a tu cuerpo de los ácidos grasos esenciales omega-3, que son necesarios para que el cuerpo desarrolle muchas funciones importantes, las del cerebro y el sistema nervioso incluidas.
Las fuentes ideales de ácidos grasos esenciales incluyen huevos, semillas de lino de alta calidad, nueces y pescados de agua fría, mejor si son silvestres.
Equilibrio hormonal

4. Comer proteínas en cada comida

Incluidos los alimentos ricos en proteínas como huevos, pescado, o productos lácteos fermentados, las fuentes de proteína animal al mínimo, y otras fuentes como spirulina son buenas para el cuerpo.
La soja y sus derivados, tofu y el tempeh, serían ideales, de no ser por el tipo de procesamiento a que se someten en occidente, es decir, si puedes conseguir soja y sus derivados producidos en Japón, no dudes en consumirlos, pero me temo que su precio sería bastante elevado.
Entonces, si la soja es producida en occidente, lo mejor es que la evites.
Las mujeres perimenopáusicas deben evitar el exceso de carbohidratos en su dieta.

Consumir más alimentos con antioxidantes

Los antioxidantes eliminan los radicales libres y ayudan a combatir el daño celular que causan. Los radicales libres son conocidos por ser una causa subyacente en las enfermedades crónicas como enfermedades cardíacas, cataratas, degeneración macular y cáncer.
Frutas y vegetales, especialmente los de colores brillantes son las fuentes por excelencia de los antioxidantes.
Fuente: http://temassobresalud.com/equilibrio-hormonal-mujeres/

5 Alimentos Alcalinos que No deben faltar en tu Alimentación


Seguir una alimentación alcalina en lugar de ácida es fundamental para evitar el cáncer entre otras enfermedades.

El premio Nobel Dr. Otto Warburg descubrió que las células cancerígenas proliferan en los ambientes ácidos y por tanto carentes de oxígeno y esto sucede cuando las células comienzan a presentar un pH inferior que a 7,0 o 6,5.

Pero por encima de un pH de 7 las células cancerígenas tienen dificultades para sobrevivir ya que en los tejidos alcalinos las células tienen 20 veces más oxígeno que en los tejidos ácidos.

Dicho esto basar nuestra alimentación principalmente en alimentos alcalinos hará que tengamos un organismo más alcalino para poder evitar el cáncer.

Vamos a ver que 5 tipos de alimentos deberíamos de consumir en nuestra alimentación para reforzar nuestro sistema inmune:

1. Las verduras crudas: Algunas pueden ser ácidas pero en el organismo producen alcalinidad: Las verduras más recomendadas son el repollo, brócoli, apio, remolacha, cebollas, berenjenas, ajos, alfalfa, tomates…aunque en realidad todas las verduras crudas producen alcalinidad.

2. Frutas: Las frutas especialmente cuando son de origen ecológico son alcalinas y las más recomendadas son las manzanas, peras, plátanos, cerezas, coco, sandía, melón y limón, que a pesar de ser un alimento con un pH aproximado de 2,2, en el organismo es altamente alcalino.

3. Semillas: Todas las semillas son altamente alcalinas y tenemos las semillas de chía, de lino, cáñamo y sésamo como las más saludables.

4. Mijo: Se trata del único cereal integral que es alcalinizante y es recomendable incluirlo en la dieta. Al contrario que el resto de los cereales el mijo si alcaliniza el organismo remineralizándolo con minerales como calcio, magnesio, potasio, hierro y zinc, además de que nos aporta vitaminas del grupo B y en especial, B6, ácido fólico y niacina.

5. Miel: Cuando consumimos miel ayudamos al equilibrio alcalino de nuestra sangre, mejorando además el nivel de colesterol en la sangre, aumentando el número de glóbulos rojos y mejorando nuestra salud en general. La miel natural de abeja es la única que deberíamos tomar y por supuesto dejar de lado las marcas comerciales que contienen azúcares y otros compuestos añadidos.



Fuente: http://salud.facilisimo.com/blogs/nutricion/5-alimentos-alcalinos-que-no-deben-faltar-en-tu-alimentacion_1462550.html

Las cinco causas del dolor de estómago crónico El dolor de estómago crónico es superable


El dolor de estómago crónico, es mucho más común de lo que piensa, puesto que millones de personas acuden a la farmacia cada semana para adquirir antiácidos y otro tipo de pastillas en busca de remedios para el estómago, entre las cinco causas más frecuentes podemos mencionar :

Síndrome del Intestino Irritable.

Se tiene la idea generalizada de que el síndrome de intestino irritable o SII es una enfermedad. En realidad es el síntoma de una enfermedad. El síndrome del intestino irritable es una señal del malfuncionamiento del sistema neurológico y digestivo. Tal vez le sorprenda saber que la salud intestinal y el sistema neurológico están muy estrechamente conectados!
Intolerancia al gluten.
El gluten es un tipo de proteína presente en la mayoría de los cereales como el trigo, la cebada, y centeno, así que piense en los panes, pastas, galletas, pasteles, es decirtodos los productos de panadería elaborados en base a dichos cereales. En una persona con intolerancia al gluten, la proteína no puede ser digerida, so pena de exacerbar la inflamación crónica del tracto intestinal y mala absorción de los nutrientes. Los síntomas de la intolerancia al gluten incluyen dolor abdominal crónico, el exceso de flatulencia, diarrea crónica, dolor muscular, dolor en las articulaciones, dolores de cabeza, sinusitis crónica, irritabilidad, insomnio y confusión mental.

Intolerancia a la Lactosa.

La intolerancia a la lactosa es otra de las causas, debido a la incapacidad del cuerpopara digerir el azúcar, la lactosa, en los productos lácteos. Los síntomas de la intolerancia a la lactosa incluyen hinchazón del vientre, flatulencia, náuseas y / o vómitos, para superar dichos sintomas es necesario estar entre una y dos horas sin ingerir nada que contenga lactosa.

Úlcera de estómago.

Las úlceras estomacales son otra de las causas. El 90% de las úlceras estomacales son causadas por una bacteria llamada H. Pylori. Se da por el desgaste gradual del revestimiento intestinal. Los síntomas de las úlceras de estómago incluyen dolor lacerante en la región del estómago, especialmente dentro de las dos primeras horas después de comer, que puede empeorar por la noche, sensación de distensión abdominal, eructos profunda, y una sensación de ardor en el pecho hasta el esternón que viene y va.
Síndrome del intestino permeable.
El síndrome de intestino permeable, es otra de las causas, pero por lo general se pasa por alto. En una persona con dicho síndrome, el revestimiento del estómago y de los intestinos es más permeable de lo que debería ser. Esto permite que las partículas de alimentos no digeridas, las toxinas y las bacterias ingresen en el torrente sanguíneo, lo que puede causar dolor de estómago constante, múltiples alergias alimenticias, distensión abdominal, flatulencia excesiva, enfermedades autoinmunes, problemas de comportamiento y dificultades de aprendizaje.
No hay que confundir el síndrome del intestino irritable con el síndrome de intestino permeable, independientemente de cuál sea el síndrome que se padece lo mejor es acudir al médico lo más rápido posible, así como también empezar por estar atento a lo que consumimos en la dieta diaria.
Fuente: http://temassobresalud.com/dolor-estomago-cronico/

Alimentos para vivir más y mejor


Que ciertos alimentos ayudan a prevenir e incluso a curar ciertas enfermedades, es un hecho que nadie duda a estas alturas. 

La correcta nutrición es la base para un organismo sano y para prevenir muchos de las padecimientos más comunes.

En la actualidad, esta percepción de la alimentación como una condición indispensable para un buen funcionamiento de nuestro organismo, ha dado lugar a una disciplina de la ciencia conocida como la 'nutrigenómica', es decir, la alimentación orientada a la genética. Este área científica, pretende averiguar el impacto que los alimentos causan en nuestros genes, con el objetivo de hacer un listado con los que provoquen patologías o ayuden a curarlas, según que mapa genético tengamos.

Según las previsiones de los expertos en el campo de la nutrigenómica, sería posible en un futuro elaborar menús especializados para cada persona, señalando los alimentos que mejor le convienen para su organismo, de acuerdo con su mapa genético.

Está claro que las verduras, frutas y hortalizas son las más sanas y las que tienen más propiedades adecuadas para prevenir enfermedades. Por ello, son los alimentos con los que más se está investigando actualmente.

Por ejemplo, en el campo de las frutas, las que son ricas en vitamina C como el limón y la naranja, ayudan a evitar el envejecimiento de la piel, renovando las células dermatológicas. También los zumos naturales son saludables, ya que nos aportan fibra, antioxidantes, vitaminas, y son una fantástica ayuda a nuestras defensas contra enfermedades como los resfriados y el catarro. No obstante, la estrella de las frutas es la manzana, uno de los alimentos más sanos que existen, pues es buena para regular el intestino, para favorecer la deglución, es laxante o astringente, ayuda a retrasar el envejecimiento de las células...

Respecto a las hortalizas y verduras, es proverbial que la zanahoria es buena para la vista, debido a que aporta una gran cantidad de vitamina A, favoreciendo el nervio óptico. Los rábanos, por ejemplo, ayudan a mantener el buen funcionamiento del hígado, con sus componentes diuréticos; y los pimientos y su acción antiestamínica, son buenos para las alergias. Además, un reciente estudio del 'International Journal of Cancer', comer brócoli y coliflor disminuye el riesgo de cáncer de pulmón, de próstata, de colon y de ovarios.


Fuente: Revista Saber Vivir.

12 apóstoles para luchar contra el cáncer de estómago


El cáncer de estómago (o cáncer gástrico) es el cuarto cáncer más común en el mundo.
Aunque cualquier persona puede desarrollar cáncer de estómago, los hombres y personas mayores de 55 años de edad son más propensos a padecer dicho cáncer.
Además del sexo y la edad, otros factores más pueden influir sobre el riesgo de una persona de desarrollar cáncer de estómago.
Ciertos factores dietéticos han demostrado aumentar el riesgo de una persona de padecer dicho cáncer.
Sin embargo, también hay factores dietéticos que pueden desempeñar un papel clave en la prevención del cáncer de estómago.
El resto de esta sección proporciona consejos para la dieta que pueden ayudar a prevenir el cáncer de estómago.

1. Consumir alimentos que contienen quercetina

Asegúrate de incluir una buena cantidad de alimentos que contengan quercetina en tu dieta.
La quercetina es un bioflavonoide que tiene fuertes propiedades contra el cáncer, así mismo posee propiedades antibacterianas, antifúngicas y antiinflamatorias y está presente en altas concentraciones en las cebollas rojas y amarillas.
Según un estudio, la mitad de una cebolla al día podría reducir el riesgo de cáncer de estómago en un 50%.
Cáncer de estómago
Además de las cebollas amarillas y rojas, son buenas fuentes dietéticas de quercetina las manzanas, alcaparras, brócoli, cerezas, cítricos, uvas rojas, té y las bayas como las frambuesas y arándanos.

2. Reducir al mínimo las proteína

En 1902, el escocés John Beard, uno de los investigador pioneros del cáncer, descubrió que una de las principales armas del cuerpo contra el cáncer es la pancreatina.
La pancreatina es esencialmente una mezcla de enzimas que digieren proteínas, pero estas enzimas también tienen otro propósito: La erradicación del cáncer.
Las dietas que son extremadamente ricas en proteínas, mantienen ocupadas las enzimas pancreáticas en la digestión de las proteínas.
En consecuencia, estas enzimas carecen del tiempo necesario para combatir el cáncer de estómago.
Cáncer de estómago
Muchos nutricionistas recomiendan un período libre de proteína de aproximadamente 12 horas al día para prevenir el cáncer.

3. Atento a la curcumina

La curcumina es un fitoquímico que da a la cúrcuma su color amarillo intenso.
La curcumina se ha utilizado, en forma de cúrcuma, tanto en la medicina ayurvédica como en la china durante siglos debido a sus poderes medicinales y curativos.
En los últimos tiempos, los científicos occidentales han comenzado a prestar mayor atención a este extraordinario compuesto que, según estudios recientes, tiene fuertes propiedades contra el cáncer que lo hacen altamente efectivo frente a casi cualquier tipo de cáncer, incluyendo el cáncer de estómago.
Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Chicago mostró que la curcumina inhibe las bacterias que provocan cáncer (H. pylori) asociados con el cáncer de estómago.
También ha demostrado desencadenar la apoptosis, un mecanismo de autodestrucción de las células cancerosas, así como a destruir los radicales libres.
Cáncer de estómago

4. Evitar productos cárnicos que contienen nitrato

Los nitratos son sustancias que se producen naturalmente en nuestro entorno.
Están presentes en el aire, suelo, agua superficial y agua subterránea, así como en plantas, incluidas las verduras que comemos.
Los nitratos se utilizan también por los fabricantes de alimentos para dar a ciertos productos cárnicos un color rojo intenso, que los vuelve más atractivos ante los ojos del consumidor.
Comer alimentos que contienen nitratos, implica que el cuerpo convertirá los nitratos a nitritos, que a su vez pueden formar nitrosaminas.
Las nitrosaminas se ha demostrado son las responsables de causar ciertos tipos de cáncer, incluyendo cáncer de estómago.
Sin embargo, se puede prevenir la formación de nitrosaminas, al incluir en la dieta ciertos antioxidantes como la vitamina C y vitamina E.
Como las verduras son normalmente ricas en vitaminas antioxidantes, la formación de nitrosaminas no se considera una preocupación cuando se consumen verduras que contengan nitratos.Cáncer de estómago
Los estudios de población a gran escala no han encontrado ningún vínculo entre el cáncer y un consumo elevado de vegetales que contienen nitratos, pero si han demostrado que las dietas ricas en productos cárnicos que contienen nitrato pueden causar cáncer.

5. Alimentos de bajo índice glicémico

Índice glicémico (IG) mide el impacto que causan los hidratos de carbono que contienen los alimentos en los niveles de azúcar en la sangre (glucosa).
Los alimentos con un baja calificación (IG) son digeridos lentamente y ayudan a mantener los niveles de azúcar en la sangre estables.
Los alimentos que se descomponen rápidamente causan fluctuaciones inestables en los niveles de azúcar en la sangre y se consideran alimentos con un IG elevado.
Hidratos de carbono con un IG de elevada calificación se han asociado con un mayor riesgo de varios tipos de cáncer, incluyendo cáncer de estómago.
Los científicos creen que está relación se da debido a la capacidad de los carbohidratos con un alto IG para estimular la producción insulina y el factor de crecimiento similar a la insulina (IGF).
Estas dos hormonas estimulan la proliferación tumoral y la progresión, así como la propagación del cáncer desde un órgano a otro.
Las verduras sin almidón, legumbres y frutas suele tener un índice glicémico bajo GI mientras que los alimentos refinados ricos en carbohidratos tienen generalmente una alto calificación GI.

6. Rechazar los alimentos contaminados con aflatoxinas

Cáncer de estómago
Las sustancias carcinógenas se pueden desarrollar en los alimentos cuando ciertos tipos de hongos crecen en los alimentos produciendo toxinas durante el procesamiento, almacenamiento o transporte.
Estas toxinas incluyen la aflatoxina, una sustancia altamente cancerígena que causa daños en el ADN.
Una exposición prolongada a la aflatoxina resultar en un mayor número de mutaciones del ADN, aumentado así el riesgo de convertirse en cancerosas células.
Los cacahuetes parecen ser particularmente susceptibles a la contaminación por aflatoxinas, pero varios tipos de alimentos, incluidos los granos enteros, legumbres, frutos secos y especias, son vulnerables a Aspergillus flavus, el hongo responsable de producir aflatoxinas.
La aflatoxina es estable y resistente a la cocción y congelación, pero puede reducir grandemente el riesgo de exposición a este veneno seleccionando cuidadosamente los alimentos:
  • Seleccione semillas frescas, nueces y granos siempre que sea posible o al menos evitar las nueces y granos de cosechas viejas.
  • Buscar signos de almacenamiento adecuado y evite los alimentos de los países que tienen requerimientos de almacenamiento deficiente
  • No consuma las semillas o frutos secos que tengan un sabor rancio o sospechoso
  • Consumir verduras ricas en clorofila para reducir el riesgo de los efectos nocivos de aflatoxinas. La clorofila puede reducir los niveles de aflatoxinas

7. Aumente el consumo de alimentos que contienen alicina

La alicina es un fitoquímico que se produce en el ajo y en otros miembros de la familia Allium, cuando el diente o bulbo es aplastado o picado.Cáncer de estómago
Diferentes estudios han confirmado que la alicina inhibe la actividad de Helicobacter pylori, bacteria asociada a un mayor riesgo de úlceras gástricas y cáncer de estómago.
Las poblaciones con un alto consumo de ajo han demostrado tener una menor incidencia de cáncer de estómago.

8. La grasa animal favorece al cáncer de estómago

Una dieta excesiva en grasa animal se ha asociado con un mayor riesgo de cáncer de estómago.
Un compuesto que parece desempeñar un papel clave en este contexto es el ácido araquidónico, encontrado principalmente en carnes rojas grasas y vísceras.
El ácido graso omega-6 ha demostrado fortalecer el crecimiento del cáncer y facilitar su propagación dentro del cuerpo, algunos estudios sugieren que también pueden destruir las células del sistema inmune.
En contraste, los ácidos grasos omega-3, abundantes en las nueces, semillas de lino y los pescados grasos, se cree que tienen un efecto protector contra el cáncer.
Cáncer de estómago
Sin embargo, incluso entonces es aconsejable limitar la ingestión total de grasa dietética a no más del 20% (de la ingesta calórica total) porque toda la grasa dietética estimula la producción de bilis que puede transformarse en ácido apocolico, un cancerígeno probado, si queda mucha grasa en el intestino durante demasiado tiempo.
Además, el elevado número de calorías provenientes de la grasa favorece la obesidad, que también ha demostrado ser un factor de riesgo para el cáncer de estómago.

9. Reducir la sal

Los estudios sugiere que una ingesta elevada de sal (sodio) puede aumentar el riesgo de cáncer de estómago.
Las regiones donde el consumo de sal es alto (por ejemplo Japón) tienden a tener una alta incidencia de cáncer de estómago y las regiones donde el uso de sal como la forma principal de la conservación de los alimentos ha sido reemplazado por refrigeración durante la segunda mitad del siglo XX han experimentando un descenso en las tasas de cáncer de estómago.
Si notas que la comida carece de sabor, prueba sazonar con especias y hierbas en lugar de aderezar con cantidades excesivas de sal.
También hay que estar consciente de la sal oculta que está presente en muchos alimentos envasados y procesados, tales como alimentos congelados, conservas vegetales y cereales comerciales.

10. Asegurar un aporte suficiente de vitamina C y E

Vitamina C y vitamina E neutralizan los radicales libres que causan cáncer y estimulan el sistema inmunológico, por eso los alimentos ricos en estas vitaminas deben incluirse en cualquier dieta para reducir el riesgo de cáncer de estómago.
Además de sus propiedades antioxidantes y de fortalecer el sistema inmune, ambas vitaminas inhiben la formación de nitrosaminas, una sustancia que causa de cáncer de estómago.
Cáncer de estómago
Sin embargo, el impacto de la vitamina C en la formación de nitrosaminas podría ser relevante solamente si no hay rastros de grasa en el estómago.
Un grupo de investigadores logro replicar las condiciones químicas del estómago superior y midieron el impacto de la vitamina C en la producción de nitrosaminas.
Tanto en presencia como en ausencia de grasa en el estómago.
En ausencia de grasa, la vitamina C disminuyó los niveles de nitrosaminas, pero cuando se agregó grasa, la vitamina C en realidad impulsó la formación de nitrosaminas.

11. Comer alimentos que contienen beta-glucanos

Los beta-glucanos son polisacáridos naturales, presentes en alimentos ricos en fibra soluble.
De acuerdo con algunos estudios en humanos, los beta-glucanos pueden ayudar a combatir el cáncer de estómago, ya que fortalecen las células inmunes en el área afectada por el cáncer y destruyendo las células de cáncer de estómago.
Las propiedades anti-tumorales y anticancerígenas de los beta-glucanos también se han observado en numerosos ensayos con animales.
Buenas fuentes de beta-glucanos incluyen setas, cereales, y la levadura de panadería.
Cáncer de estómago

Comer alimentos ricos en vitamina A y betacaroteno

La evidencia científica sugiere que hay una relación inversa entre el riesgo de cáncer de estómago y el consumo de alimentos ricos en vitamina A y betacaroteno.
Un estudio de cohorte con más de 80.000 adultos suecos determinó que una dieta rica en vitamina A y beta-caroteno permitió una disminución significativa en el riesgo de cáncer de estómago.
Buenas fuentes dietéticas de betacaroteno son las zanahorias, batatas, col rizada, espinacas y calabaza de invierno.
Si a las doce sugerencias anteriores, se agrega un cambio en el estilo de vida sedentario y de consumo excesivo de alcohol, las probabilidades de padecer no solo cáncer de estómago, sino cualquier tipo de cáncer, serían prácticamente cero.
Fuente: http://temassobresalud.com/apostoles-cancer-de-estomago/

Cómo prevenir el cáncer a través de la nutrición


Hoy queremos empezar nuestro Especial Dietas Sanas apuntándoos un motivo muy importante por el que seguro muchos de vosotros os animáis a cuidar vuestra nutrición y estilo de vida: evitar el cáncer en un 30% de los casos.

En España se diagnostican más de 160.000 casos de cáncer cada año, de los que casi un 30% se desarrollan por implicaciones ambientales relacionadas con una dieta inadecuada y con el sedentarismo, según diversos estudios epidemiológicos. “Existe evidencia científica que relaciona el consumo elevado de ácidos grasos saturados, como fritos, rebozados o mantequillas, con la aparición de enfermedades cardiovasculares y obesidad, y esta ultima  puede derivar en procesos tumorales”, ha asegurado Pedro Robledo, de la Unidad de Dietética y Nutrición e investigación del MD Anderson Cancer Center Madrid.

 Cómo prevenir el cáncer a través de la nutrición


Los malos hábitos alimenticios, el consumo elevado de alcohol y tabaco, la falta de ejercicio y la obesidad son algunos de los factores que pueden aumentar el riesgo de aparición de un tumor. Para reducir las probabilidades, el especialista ha insistido en que “una alimentación variada y equilibrada, que se adecúe a la edad y al estilo de vida de cada persona, actúa como prevención y como adyuvante en la terapéutica del cáncer”. 


De esta forma, se recomienda seguir una dieta basada en el consumo de verduras, aceite de oliva crudo, pescado azul, frutos secos moderadamente y legumbres, sería una dieta oncosaludable. Podemos añadir otros alimentos como la onagra, el espino blanco y algún crustáceo como el krill que también contiene ácidos grasos Omega3 que actúan como antioxidante celular y pueden contribuir a disminuir el riesgo de padecer algunos tumores. 

Los expertos han recordado, además, la necesidad de realizar una valoración nutricional previa a los pacientes en tratamiento oncológico que permita adaptar las necesidades dietéticas a la terapia que recibe cada individuo.

Las guías alimentarias, por su parte, aconsejan, como base de una dieta equilibrada y oncoprotectora, el consumo de 4 o 5 raciones/día de frutas y verduras, 2 o 3 raciones/día de proteínas, una ingesta de 30 gr. de fibra, reducir el consumo de grasas saturadas y consumir 8 vasos de agua al día. Además, se recomienda la práctica diaria de ejercicio físico durante al menos 30 minutos. 

¿Lo sabíais? ¿Creéis que lleváis una dieta oncosaludable?



Fuente: http://salud.facilisimo.com/blogs/nutricion/como-prevenir-el-cancer-a-traves-de-la-nutricion_779191.html

Cinco males que le dañan su vida sexual


La sexualidad puede verse alterada por problemas orgánicos, como la diabetes y trastornos del ánimo.

El miedo parece ser el común denominador del daño que ciertos males le hacen a la vida sexual de las personas. Quienes tienen cáncer, problemas cardiacos o mentales, diabetes y enfermedades con lesiones del sistema nervioso, o reciben tratamientos médicos, lo padecen. Pero, de acuerdo con los mismos especialistas, rara vez se incluye la rehabilitación para retomar la intimidad.
1. El cáncer y la autoestima
Olga Lucía Estrada Zuluaga, especialista en medicina física y rehabilitación, destaca en este rango el cáncer de seno: el miedo a la muerte, la pérdida de un seno y las angustias existenciales impactan, casi de manera inevitable, la vida sexual de las mujeres.
Estrada dice que se trata de un desafío para los profesionales de la salud, sobre todo porque la incidencia y supervivencia está mejorando (el 86 por ciento sobreviven más de 5 años), al tiempo que algunas mujeres y sus parejas no expresan lo que les preocupa de terapias como la mastectomía o la cirugía conservadora. “Las secuelas psicológicas van a afectar de manera muy directa la autoestima, la identidad femenina, la imagen corporal y las relaciones afectivo-sexuales de la mujer”, dice la especialista, quien por eso considera que el trabajo psicoterapéutico debe apuntar a recuperar el atractivo físico, adaptarse a la cicatriz, recuperar el nivel de interés sexual y fortalecer la comunicación de la intimidad, involucrando a la pareja.
2. Problemas cardiacos
Muchas personas con problemas cardiacos le hacen el quite al sexo por el temor a infartarse durante una relación. Lo ideal es que la rehabilitación contemple esta dimensión.
Mónica Rincón, médica fisiatra de la Fundación Cardioinfantil, reconoce que la sexualidad es un tema poco tratado tras un evento cardiovascular.
Un estudio publicado en Circulation señala que solo un 13 por ciento de las mujeres españolas que han sufrido un infarto reciben asesoría médica sobre la actividad sexual que pueden realizar, frente al 17 por ciento de los hombres.
Aunque hay que consultar con el médico cuál es el momento adecuado para reiniciar la actividad sexual, Rincón aconseja privilegiar posiciones tradicionales en la cama, mejorar la condición física y esperar a que el pecho cicatrice.
“Al principio, las relaciones no tienen que terminar con el orgasmo, puede haber un juego sexual inicialmente y poco a poco llegar a esa etapa”, dice.
3. Discapacidad y la imagen
Aunque hay discapacidades que incapacitan ciertas habilidades, es un hecho que la sexualidad es una característica inherente a la persona, que no solo cumple tareas reproductivas, sino también de placer, emocionales y afectivas. El fisiatra Javier Mazenett señala que desde el punto de vista físico, la vida sexual de un discapacitado es similar, pero es habitual que quien sufre una limitación manifieste miedo al compañero ante su posible falta de resistencia, a la complejidad de su desenvolvimiento sexual y a no sentirse deseado. En estos casos son indispensables los procesos psicológicos para enfrentar estados depresivos, de disminución de la autoestima, ansiedad, culpabilidad, adopción de conductas dependientes e, incluso, celotipias. Es necesario en estos casos iniciar un plan integral de rehabilitación sexual con el objetivo de modificar actitudes, cambiar conceptos y explorar otras formas de placer y satisfacción que modifiquen la genitalidad de manera absoluta. Cada proceso es diferente y debe tratarse de forma individual de acuerdo a las condiciones y necesidades de cada paciente, agrega Mazenett.
4. Salud mental y cerebro
Cuando las personas sufren ansiedad, depresión o trastornos bipolares, hasta su sexualidad puede pagar las consecuencias.
El psiquiatra Jorge Forero explica que algunas enfermedades mentales producen, desde el punto de vista neurofisiológico, sustancias que disminuyen el tamaño de las arterias y hacen que haya menos irrigación de los tejidos, entre ellos en el pene, lo cual afecta la erección. “Los pacientes con ansiedad o depresión pueden llegar a tener impotencia. Si ya la tenían, puede haber complicaciones, si no, la pueden experimentar de forma leve”, cuenta el especialista.
Otro efecto negativo de los problemas mentales en la sexualidad son la eyaculación precoz y la pérdida de la libido. Según el psiquiatra, en estos casos los afectados tienden a adoptar una conducta evitativa, para no exponerse a “quedar mal en la cama”.
En casos menos comunes, como el trastorno bipolar, el deseo sexual puede aumentar considerablemente cuando la persona atraviesa por fases maniacas, porque le da una sensación de grandiosidad.
Forero aclara que la sexualidad está en el cerebro y de su “normal” funcionamiento depende la buena o mala respuesta sexual, por eso las enfermedades del sistema nervioso central afectan a la intimidad. Sin embargo, asegura que cuando las personas con problemas mentales asumen con disciplina un tratamiento, las posibilidades de normalizar su sexualidad son muy altas.
5. Diabetes y daños funcionales
Los daños de los nervios y pequeños vasos sanguíneos en las personas con diabetes son los causantes número uno de los problemas sexuales en hombres y mujeres.
Para levantar un brazo o dar un paso, el cerebro debe enviar señales nerviosas a los músculos adecuados. Desde ahí, también envía órdenes a los órganos internos como el corazón y la vejiga.
Algunas órdenes son más conscientes que otras y la respuesta a los estímulos sexuales es involuntaria. Los nervios deben aumentar el flujo sanguíneo hacia los genitales y, a la vez, dice el fisiatra Javier Mazenett, son los responsables de recibir estímulos y traer de vuelta las respuestas al punto que el daño de los nervios puede ocasionar disfunciones sexuales.
Estos problemas para mujeres con diabetes se manifiestan en sequedad vaginal, relación sexual dolorosa o incómoda y pérdida del deseo. El hombre puede sufrir de disfunción eréctil y eyaculación retrógrada (semen entra a la vejiga).
Los tratamientos para las mujeres suelen incluir el uso de lubricantes vaginales de venta libre o con receta del médico, ejercicios de Kegel para ayudar a fortalecer los músculos pélvicos, cambios en la posición y estimulación durante la relación sexual, además de la terapia psicológica, podrían mejorar esta condición. En el caso de los hombres diabéticos, la recomendación se concentra en tratamientos farmacológicos formulados individualmente por los médicos y psicólogos. En cuanto a la eyaculación retrógrada, un urólogo especializado en tratamientos para la infertilidad puede brindar soluciones para la recolección de espermatozoides.
ANDREA FORERO AGUIRRE
Redactora de EL TIEMPO