Thursday, July 17, 2014

Como Fortalecer tu aparato digestivo


Un buen número de enfermedades que se observan a nivel clínico provienen del aparato digestivo. La mala alimentación, el estrés y la falta de actividad física influyen en ese desbalance. Por ello, los expertos sugieren un cuidado básico y preventivo a través de hábitos de vida saludables.

El aparato digestivo es el conjunto de órganos encargados del proceso de la digestión, en donde se involucran las glándulas salivales, el esófago, el estómago, los intestinos delgado y grueso, el hígado, el páncreas y las vías biliares.

El aparato digestivo tiene una responsabilidad importante en nuestra vida porque a través de él se transportan los alimentos, se secretan los jugos digestivos, absorbe y distribuye los nutrientes y elimina los desechos, de ahí la importancia de atenderlo debidamente, explica el gastroenterólogo Marcelino Edgar Díaz.

El gastroenterólogo Pedro Vinicio Méndez, expresidente de la Asociación Guatemalteca de Gastroenterología, Hepatología y Endoscopia
Digestiva, aclara que existe un gran número de enfermedades que se generan en el organismo cuando el aparato digestivo se descompensa debido al estilo de vida poco saludable, entre las que se encuentran: diabetes, pancreatitis aguda o crónica, hígado graso, cirrosis, obesidad, problemas articulares secundarios, desnutrición y diarreas crónicas.
Además hay grupos más susceptibles que tienden a presentar problemas específicos en el aparato digestivo. Por lo general son los niños, por ser más propensos a los cambios nutricionales dada la masa corporal reducida y al sistema inmunológico que aun se encuentra en formación. Por ejemplo, un niño tiende a desnutrirse más rápidamente en comparación con un adulto. Además una desnutrición en la infancia conduce a enfermedades potencialmente mortales, como neumonías o infecciones intestinales, añade Méndez.

Díaz aclara que en países como Guatemala es común el parasitismo intestinal en los niños, el acceso a fuentes de agua potable y normas higiénicas son parte de los factores. Asimismo, en cuestiones de género las enfermedades funcionales son más frecuentes en mujeres, en las cuales se incluye el síndrome de intestino o colon irritable.

¿Por qué la dieta? Doris Ortiz de Motta, especialista en medicina biológica y homotoxicología, explica que para fortalecer la salud digestiva es necesario mantener una alimentación balanceada, una limpieza del colon y un hígado sano.

Es indispensable que la dieta contenga un 80 por ciento de alimentos alcalinos y 20 de ácidos, lo cual significa que es necesario incluir tres porciones de fruta al día y dos de verduras o ensaladas. Con ello se incrementa la ingesta de fibra, que a su vez ayuda al peristaltismo intestinal o proceso normal digestivo. También debe disminuir en la dieta la cantidad de alimentos con grasa y azúcares y aumentar el consumo de líquidos, de preferencia agua pura o jugos naturales, aclara la especialista.

Además, para lograr una buena salud digestiva es necesario masticar adecuadamente los alimentos para que las enzimas digestivas sean segregadas adecuadamente, empezando por la enzima ptialina contenida en la saliva. Así como la enzima amilasa que requiere del buen proceso de la trituración de los alimentos porque si no recibe una buena masticación se inhibe en el estómago, haciendo lento el proceso de digestión.

Para lograr ese proceso normal es básico aprender a manejar el estrés, factor que contribuye al aumento de las dispepsias o problemas digestivos altos. Esto también afecta cuando hay preocupaciones o enojos al momento de comer, porque provoca que se retarde el vaciamiento gástrico, y con el tiempo se desencadena una gastritis nerviosa, añade la doctora Ortiz.



Buenos hábitos 


El tiempo de comida es importante para mantener una calidad de vida saludable, pero empieza desde que eliges alimentos sanos y dedicas el tiempo específico para degustarlos, ya que esto te obliga a disfrutar con placer lo que comes, triturando adecuadamente cada bocado, sin estrés ni preocupaciones, indica Leticia Rodríguez, doctora en medicina biológica.
Preferir los alimentos crudos y no los cocidos. Las ensaladas, o bien preparaciones asadas o al vapor, resultan más saludables.
Evita en la medida de lo posible los productos industriales preparados, ya que contienen demasiados aditivos, por lo que provocan irritación en la mucosa digestiva.
Elimina de tu dieta alimentos irritantes y quesos fermentados, en especial si tienes colon irritable.
Cuando consumas frutas y vegetales frescos desinféctalos, y a la hora de comerlos déjales caer agua caliente para digerirlos mejor.
Prefiere los cereales y harinas integrales y el yogur, estos alimentos fortalecen la flora intestinal.


Limpieza del colon 


El jugo natural es ideal para hacer una limpieza de colon. De preferencia usar un extractor: preparar y beber el jugo de una rodaja de piña y una de naranja sin cáscara ni semillas. El tratamiento debe hacerse durante 10 días por la mañana. Si alguna de las frutas por cuestiones de salud no puede consumirse, conviene duplicar la dosis de alguna de las que incluye en la receta. 


De igual manera, si no es posible consumir cítricos preferir la papaya y consumir el preparado el tiempo indicado anteriormente. En caso de gastritis o presencia de la bacteria helicobacter pylori, los especialistas recomiendan preparar un extracto de jugo de manzana con papa cruda durante 40 días. O beber el agua de linaza cruda. Antes de consumir cualquier remedio preparado en casa consulta con tu médico especialista.Fuente: Doris Ortiz de Motta, médico y especialista en medicina biológica y homotoxicología.


Glosario 


El pH en los alimentos: es el índice que expresa el grado de acidez o alcalinidad de una disolución. Entre 0 y 7 la disolución es ácida, y de 7 a 14, alcalina.

La definición se basa luego del proceso del metabolismo en el caso de los alimentos a nivel digestivo, por eso no tiene que ver con el sabor de los alimentos.
Por ejemplo, el limón es de sabor ácido, pero su reacción bioquímica dentro del proceso de digestión es alcalina; por el contrario, el azúcar es dulce, pero su reacción dentro del cuerpo es ácida.
Todos los alimentos ácidos dañan las células, mientras los alcalinos las benefician, de ahí la importancia del equilibrio en la dieta: frutas y verduras (alcalinos) y carnes, pastas y cereales (ácidos).
Dispepsia: es un trastorno en la función digestiva que se acompaña de reflujo, gases o flatulencia, eructos y dolor de estómago.
Peristaltismo intestinal: es el movimiento natural de forma descendente que tiene el sistema digestivo, ese proceso permite una buena digestión, sin dar lugar al reflujo y el estreñimiento.
Ptialina: enzima presente en la saliva que hidroliza al almidón de los alimentos, también llamada amilasa, y se favorece con la masticación adecuada.

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